La UAT recargable.

RELATO 1.-De la promesa a la práctica y no obstante de algunas resistencias que son comunes cuando se persigue el cambio, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas ya se nota la mano suave y, dura cuando se amerita, del Rector, Enrique Etienne Pérez del Río.
Y es que las promesas que hizo en campaña no las archivo en su escritorio y una a una y en orden las va aplicando, le agrade a quién le agrade.
A casi cuatro meses en el cargo, Don Enrique ya demostró que es un hombre de palabra, por eso no descansa, está pendiente de todo y con ello se sacudió los rumores callejeros que pusieron en entredicho su vitalidad, su destreza y hasta su ausencia de carisma.
Y es que llego, se sentó en su sillón y puso orden, sino que se le pregunte a los trabajadores de confianza, que fue a los primeros que desconcertó con su nueva línea de trabajo, la cual ha sido muy comentada en los comederos de la capital de Tamaulipas.
Y cómo no el desconcierto, si en algo que aun no digieren, pero que ya se van acostumbrando, esos trabajadores vieron incrementado su horario laboral. Ahora, se extiende de 8.30 a las 14.00 horas y regresan a las 16.00 horas para salir a las 18.30 horas.
Antes no era así, puesto que el personal de confianza, cuando la ocasión no lo ameritaba, tenían la libertad de ya no presentarse por la tarde.
Y algo más, esos trabajadores tienen que solicitar un pase de salida cuando requieren atender algún asunto familiar y, se dice, que dentro de poco tiempo no estarán exentos del chocador de huella, como se aplica con el demás personal de la Máxima Casa de Estudios.
Esto significa que Don Enrique acabó con los privilegios y con la flexibilidad de la que gozaba el personal de confianza, entre el que, sin embargo, no se han percibido resistencias de importancia.
Algunos de ellos, que son afectos a la grilla, dicen que todo sea por el bien de la UAT y que están dispuestos a colaborar con el control que hoy se ejerce en esa institución que ya le empieza a dar lustre al nombre de Tamaulipas.
Y es que señalan que con Don Enrique a la cabeza la UAT está en todos lados y que su nombre suena gracias al impulso que le está dando el nuevo rector en materia educativa, deportiva, cultural y con el contacto que ha tenido con instituciones que tienen que ver con la comunidad universitaria.
Por ejemplo, con el IMSS, con los municipios de Victoria y Tampico, con el Infonavit, con el Conadevi, y con organismos internos y externos que tienen relación con la salud, con la educación superior para discapacitados, con la extensión de la cultura, con el impulso del conocimiento de la docencia y con el área económica.
Tal vez será por eso que la Red Internacional de Evaluadores le concedió la acreditación a la UAT en fecha reciente, a unos días de que celebró el 47 aniversario de su autonomía.
Sereno y moreno, Don Enrique ya es conocido en la UAT como el “viejón hiperactivo”.
Por eso, quienes no le sigan el ritmo.
Se quedaran en el camino.
RELATO 2.- En los diversos servicios que facilita el Internet sorprende el arrastre que él tiene entre sus amigos y los militantes del PRI de Tamaulipas.
Basta leer los términos que utilizaron todos ellos para patentizarle su afecto y apoyo, para asimilar que Heriberto Ruiz Tijerina nunca va a estar solo el día de su cumpleaños, que fue este domingo.
Y es que en realidad “Beto” es un tipo que se da a apreciar, por eso en su camino le van extendiendo la mano quienes saben que su palabra tiene valor y que su amistad se cotiza, porque es un político que surgió desde abajo y que conoce en toda su extensión el significado de la palabra necesidad.
Poco a poco él va trepando por la escalera y es un hombre al que no se le debe perder de vista, porque políticos así son los que Tamaulipas necesita.
Por lo pronto, felicidades.
Amigo.

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