Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Estudiar y vivir en Francia durante un año como estudiantes becados, fue una gran experiencia que nunca olvidarán, porque además de transformar sus vidas, les motivó para seguir preparándose y motivar a otros estudiantes a seguir sus pasos.
Daniela Oliva Hernández, Cristián Serna y Joaquín Valdez García, estudian actualmente en la Universidad Tecnológica de esta ciudad, y fue a través del programa de movilidad estudiantil como lograron insertarse en los planes y programas de estudio de algunas universidades de aquel país en sus especialidades.
Daniela estudia el octavo cuatrimestre de ingeniería en energías renovables en la Universidad Tecnológica local, en donde obtuvo una beca para cursar la licencia profesional de gestión y utilización de energías renovables en el InstitutUniversitaire de Technologie (IUT) de Nîmes, en París.
“Tuve la oportunidad de practicar el idioma y de perfeccionarlo. Ello me quitó el miedo a vivir experiencias nuevas y diferentes, y hora puedo aceptar nuevos retos”, dijo Daniela.
Dijo que estudiar en Francia no solo cambió su forma de pensar; ahora ve la vida de otra manera y sabe apreciar mejor las cosas, “porque si te lo propones puedes lograr tus objetivos. Te quita el miedo y te a lleva aceptar nuevos retos”, expresó.
Por su parte, Christián Serna, quien cursa el octavo cuatrimestre de la carrera de ingeniería en Mecatrónica en la UT local, el haber estudiado ese año la carrera de robótica industrial en la Universidad de Béthune, le permitió abrirse a nuevas ideas y a trabajar en equipo y con tecnología avanzada.
“Me hizo tener una visión más amplia sobre los proyectos que quiero hacer o trabajos que estoy realizando. Me permitió planear más a futuro y ver más allá de las cosas a donde realmente quiero llegar y no vivir al día”, comentó.
Joaquín Valdés García estudia el octavo cuatrimestre de ingeniería en Energías Renovables Al regresar de Francia, en donde estudió la licencia profesional en distribución eléctrica y automatismos en la Université Joseph Fourier en Grenoble, le transformó positivamente su visión de las cosas.
“Te sientes más feliz con la vida y le encuentras ese gusto. Esta experiencia nos enseñó que si nos esforzamos por algo podemos lograr cualquier cosa que nos propongamos”, dijo.
Estos tres jóvenes continúan sus estudios en la Universidad Tecnológica de Nuevo Laredo, pero el conocer de cerca nuevas experiencias y una cultura diferente, así nuevos sistemas tecnológicos, normas y disciplinas profesionales aplicadas en otros países, fue una experiencia que jamás olvidarán.


