Cd. Victoria, Tamaulipas.-Al iniciar este viernes las vacaciones de semana santa, empezando dos semanas de descanso escolar es necesario que los padres de familia estén en alerta y eviten riesgos de accidentes entre los menores.
En este sentido la Fundación Michou y Mau a cargo de Ana María Torre hace un exhorto masivo para evitar que las vacaciones terminen en tragedia pues las estadísticas marcan que los accidentes provocados por el fuego se incrementan en un 15 por ciento en periodos vacacionales.
Se llama a la prevención ante el peligro que corre la población infantil de sufrir todo tipo de quemaduras en las dos semanas de vacaciones de Semana Santa, evitando al máximo el contacto de los niños con el fuego, su cercanía con bebidas calientes, fogatas y similares.
Al respecto se detalla que Habitualmente se define a las quemaduras como lesiones provocadas por la acción del calor.
Las quemaduras en la población infantil constituyen un serio problema. Aparte del riesgo de morir que tiene el niño quemado, que es mayor que el del adulto, estas lesiones pueden dejar severas secuelas invalidantes, funcionales y estéticas que causarán desajustes psíquicos, sociales y laborales serios durante toda la vida.
Desde el punto de vista de salud pública, el tratamiento de estas lesiones consume una gran cantidad de recursos durante tiempos que suelen ser prolongados, como se observa con la prevención y manejo de las infecciones luego de la quemadura, así como también en la preparación de la zona injuriada para el injerto, y finalmente, en la cirugía reparadora de las secuelas retráctiles.
Pero tal vez lo más importante, es que se trata de un problema en el cual la prevención juega un rol fundamental.
En la denominación general de quemaduras se distinguen con nombre específico cierto tipo de lesiones que, según el agente causante, adquiere características particulares: escaldaduras provocadas por líquidos calientes, las quemaduras ígneas por la acción directa del fuego, las quemaduras provocadas por la electricidad, las corrosivas como consecuencia de ácidos o álcalis y las congeladuras producidas por el frío.