Tampico, Tamaulipas.-Cerca de 300 ciudadanos acudieron al Congreso a exigir a los legisladores que pugnen por que se termine la inseguridad pero al llegar indignados y sumamente molestos vieron como los representantes del pueblo ya no estaban, había concluído la sesión y encontraron vacío el salón Carpintero del Centro de Convenciones y Exposiciones de Tampico y empezaron a gritaban “que regresen”.
En la sesión itinerante, que Ramiro Ramos Salinas, presidente de Coordinación Política en el Congreso del Estado apenas el 11 de abril señaló que se hace para estar más cerca del pueblo, de repente no fue congruente con lo que se pregonó, porque al saber que venían los ciudadanos inconformes se concluyó antes con la agenda legislativa.
Los ánimos se calderón y la gente empezó a gritar “queremos paz”, en esta marcha en la que participaron varios panistas, como la ex regidora Gabriela Segura Cuervo, Carmen Bolado, Minerva Alarcón y también estuvo presente el doctor Ricardo Guerrero, presidente del Movimiento Ciudadano; mientras que en la entrada del salón estaba el presidente municipal del Comité Directivo del PAN, Sergio Meza López, observando la situación.
“Tranquilos”, les decían algunos de sus compañeros y Eduardo José Cantú Elías, quien hizo la convocatoria a esta marcha por la Paz en la que decidieron llegar hasta el Congreso que hoy realizaba sus sesión en Tampico, pero la gente no guardaba silencio y no dejaban que los demás hablarán, gritaron a los legisladores que dieran la cara, principalmente Olga Sosa Ruiz, quien había quedado de formar una comisión y atender su petición, pues le entregarían una carta.
“Donde están los cobardes que se escondieron, no hay sueldo este mes no les pagamos”, expresaban, mientras que otros diputados que al ver la situación regresaron como Francisco Elizondo, pero no les hicieron caso, exigían la presencia de Sosa Ruiz “voy a marcarle a ver si tiene el valor de dar la cara”.
“No pueden cerrar las escuelas por inseguridad, no podemos dejar a nuestros hijos sin educación una semana a causa de la inseguridad, México no se puede parar, tenemos crecer y no vamos a crecer con miedo, no les importamos a los congresistas, no les importamos es evidente, pero cuando quieren el voto ahí andan, casa por casa, y ahorita donde están. “Cobardes, traidores”, gritaban los ciudadanos.
“Donde está la diputada, donde está comisión que nos iba a atender ¿o es una mentirosa?”
Entre tanto grito, poco a poco fueron regresando los legisladores, Enrique Rivas Cuellar, Belem Rosales, Juan Patiño, Francisco Javier Garza de Coss, Álvaro Barrientos y Jorge Valdez, Alfonso Perales, Patricio King, pero aún pedían la gente a Eduardo Hernández Chavarría y a Olga Sosa Ruiz, quienes finalmente también hicieron acto de presencia, aceptando sentarse los inconformes pero interrumpían a los que hablaban y cuando por fin guardaron silencio, Cantú Elías leyó la carta que entregarían a la comisión de legisladores y en donde destaca 3 puntos.
“Solicitamos que a la brevedad posible se requiera al gobernador del estado, que se reconozca la gravedad de la crisis de seguridad en que vivimos, dos, que se deje claro que los encargados de la seguridad han sido rebasados y se demande de manera urgente el apoyo del gobierno federal para implementar una estrategia clara e integral contra la violencia y sus secuelas que incluya la atención y recuperación de las áreas sociales, educativas y económicas que actualmente se encuentran afectadas y por último, queremos expresar que exigimos acciones contundentes que nos devuelvan la confianza y nos permitan vivir en paz”.
Enseguida Enrique Rivas Cuellar, diputado panista, quien pertenece a la Junta de Coordinación Política trato de dialogar con los inconformes, pero ellos le gritaron que no les interesaba, que querían a los diputados de Tampico, a lo que él respondió que la carta va dirigida a esa coordinación por eso intervenía y ahí estaban también Olga Sosa y Eduardo Hernández, pero los seguían interrumpiendo y le gritaban fuera.
Y fue entonces, cuando el legislador Eduardo Hernández habló y le gritaban “no sirves para nada” y no lo dejaban hablar, hasta que logro decir: “Estoy aquí como padre de familia y están todos nuestros compañeros aquí para escucharlos y tomamos esa carta que nos acaban de leer, es una gran responsabilidad para nosotros.
Y gritaban que hablará Olga Sosa, pero una de sus compañeras les manifestó que si no guardaban silencio no podrían escuchar y no podrían exigir, pidieron silencio. Sin embargo cuando se dijo que la entrega de la carta a Olga Sosa no era legal porque ya no había sesión se volvieron a caldear los ánimos e intervino el diputado del PRD, Jorge Valdez, diciendo que era presidente de la Comisión de Seguridad en el Congreso del Estado y que si era válido, y que igual estaba cansado de esta situación que tiene al revés a Tampico, Madero y Altamira “no quiero vivir de rodillas ante el grupo de criminales que nos han asolado a lo largo y ancho del estado” y se comprometió a que comparezca el secretario de seguridad pública en la próxima sesión y todos le gritaron “hoy, hoy, hoy, hoy”.
Ante la insistencia de los colonos de que se suspendieran las fiestas de abril, Olga Sosa manifestó que si ha atendido a Eduardo Cantú y le ha dado la cara. “Hoy aquí estoy, mi función”, pero le gritaron que no querían escuchar un discurso más.
“Quiero decirles que recibí la carta y la vamos a entregar, es legal, el que se haya terminado esta sesión del día de hoy no implica que no podamos recibirla, lo hemos hecho y podemos marchar con ustedes porque somos de carne y hueso, aquí estoy, por eso vine”, expresó Olga Sosa Ruiz.
Mientras unos estaban sentados y gritaban su sentir, otros subieron a tribuna para poner sus pancartas exigiendo seguridad, siendo el diputado del partido del Trabajo que si querían ser escuchados no podían decir que querían paz y transgredirla.
Finalmente lograron que todos los diputados presentes firmarán la carta, aunque no dejaron de gritar y luego de más de una hora de discusión decidieron retirarse del lugar.