Una muy agradable sorpresa nos hemos llevado en estos días al asistir a la presentación del último libro del doctor Ramón Durón Ruiz, quien nos pone disponible un ejemplar interesante, muy interesante, y que poco o nada tiene de similitud con otras obras escritas por él mismo. Ésta es su obra número once y lleva por título “Hoy, date permiso de…”
La presentación se llevó a cabo en el Centro Cultural Tamaulipas, donde los músicos del inolvidable Conjunto Típico Tamaulipeco –los de música huasteca- hicieron las delicias de quienes amamos a nuestra tierra y sus raíces.
En la mesa de debate estuvo el magistrado Gonzalo Carrillo De León, quien realmente nos ha sorprendido por la excelsitud con que maneja el lenguaje y el análisis que hace de la obra de Durón. Grandes amigos, pero mejor analista literario.
También estuvo José Cortazar, conductor de televisión, y los abogados Luis Enrique Rodríguez Sánchez y Miguel De la Rosa Medrano, quienes compartieron con el autor el escenario del auditorio “Alberto López”.
Ramón Durón fue dirigente del otrora Frente Juvenil Revolucionario del Partido Revolucionario Institucional cuando le conocimos; posteriormente, diputado local, alcalde y muchas cosas más: cargos estatales y federales.
Escribió el libro sobre el filósofo de Güemes y muchos más –Los Guayulones y otras obras- para deleite de muchos y envidia de otros tantos.
Hoy, Ramón ha cambiado radicalmente su postura ante la vida, y se ha convertido en otro ser humano, desarrollando sus enormes capacidades humanas en beneficio de muchos que le rodean –o rodeamos-, y tratando de trascender de otra manera, no precisamente dentro del ámbito de la política.
Su obra consiste en 115 reflexiones que bien, como dijo Ramón, se pueden comenzar donde uno lo desea o dejar de leer cuando a uno le plazca, lo que no sucede porque la verdad sea dicha, es un conjunto de reflexiones con una intención muy valiosa para cualquiera que se jacte de leer, aunque sea un poco.
Los ignorantes seguramente descalificarían el libro y criticarían, o de plano, solo lo leerían por veinte minutitos, porque su intelecto probablemente no les pueda dar para más.
El asunto es que hemos tenido la oportunidad de volver a saludar al tamaulipeco Durón Ruiz, quien gracias a una gran cantidad de experiencias vividas en muchos niveles y escenarios ha sido formado por la vida como el ser humano que hoy es.
Dice –y bien dice- que una de las mejores maestras en la vida es el hambre, porque nos enseña a apreciar mucho de lo que tenemos, y ofrece en todo momento buenas intenciones y algo que nos llama la atención, y que él llama “anclaje”, lo que tiene que ver con esa necesidad que tenemos los seres humanos de trascender en conjunto, de ofrecernos a los demás en la medida que nuestras capacidades lo permitan, regalándonos lo mejor de lo mejor que es y será siempre el poder dar algo nuestro a los que nos rodean.
Sin lugar a dudas, dar resulta ser una de las mayores y mejores virtudes, uno de los grandes regalos de la vida hacia sus hijos y por sus hijos, y una capacidad que tenemos que aprender a desarrollar para mejorar este mundo que nos rodea y que R. Bach describió como “un mundo maravilloso que nos rodea, y ninguno de nosotros lo ha visto, o percibido jamás”
Ese fue el mundo que pudimos redescubrir en una muy breve entrevista con el doctor Durón, un viejo amigo de años pasados y experiencias periodísticas anteriores; la cordialidad en que se presentó el momento lo hace aún más importante para nosotros.
Esperamos poder terminar de disfrutar esta obra “Hoy Date Permiso de…” que hemos iniciado con su lectura y reflexión, deseando fervientemente nos deje esa utilidad que una buena obra literaria suele ofrecer.
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