Restauran iglesia del Santo Niño; pero hay fallas ocultas que urge reparar

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Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Desde el trienio anterior, la iglesia histórica del Santo Niño comenzó a ser remodelada y restaurada en algunas de sus partes, pero más en la renovación total del cableado eléctrico y de la impermeabilización de los techos, mencionó el sacerdote José Martínez Ramírez, quien está cargo del templo desde hace cuatro años.

Mencionó que la actual administración continúa con el proceso en tres fases; la primera se terminó con el cambio de cable en la parte interna, aunque falta en la casa sacerdotal el mantenimiento de los transformadores y del aire acondicionado, que corresponde a la segunda fase.

Además, las seis ventanas de la iglesia no pueden abrirse porque se retiraron los vitrales originales y están guardados porque no fueron aprobados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah).

Pero hay algunas áreas de la iglesia que no entra en el proyecto de restauración, como es la parte del coro que se ubica en la parte alta de la iglesia, además del piso que está muy dañado.

Aunque la iglesia luce bien por fuera, en su interior se requiere de mucho trabajo para restaurar algunas áreas que están dañadas debido a la falta de mantenimiento, como son paredes, techos, pisos y puertas, las que presentan deterioro debido a la frecuente agua de lluvia que se trasmina y daña el interior.

“Está totalmente dañado por la lluvia y el tiempo, y creo que tienen 25 años sin mantenimiento, y el agua es otro de los grandes problemas porque urge la impermeabilización, sobre todo en la casa sacerdotal que está muy dañado el techo”, mencionó.

El plan de restauración para la iglesia es de tres fases y apenas terminó la primera, por lo que el sacerdote confía en que las autoridades municipales continúen con los trabajos hasta terminar la tercera fase.

Para el sacerdote, el que la iglesia se encuentre en buen estado y atractiva, es un motivo importante para que el turista nacional y extranjero la visite, porque dijo, se trata del ícono de la ciudad.

La primera impresión al ingresar al inmueble, es grata, ya que luce limpia, pintada y en buen estado las bancas de madera recién barnizada, pero dijo que hace falta otra pintada en su exterior, en donde se aprecian algunas grietas en la fachada.

“Todo lo que cae de agua del aire acondicionado que alimenta las oficinas, se escurre y maltrata las paredes externas por lo que urge la impermeabilización, y se presentó un proyecto para que se tomaran en cuenta estas necesidades”, señaló.

En el atrio hacen falta bancas, solo hay una porque las que había, eran de cemento y se retiraron porque estaban muy maltratadas.