Reynosa, Tamaulipas.-El cuerpo de un sujeto que falleciera ahogado al intentar cruzar hacia el vecino país para seguir el “sueño americano”, finalmente fue reclamado y trasladado a su lugar de origen donde le darán cristiana sepultura.
Ante la agencia Séptima Investigadora, a cargo del Licenciado Miguel Ángel Ríos San Juan, se presentaron familiares de la victima para presentar toda la documentación en orden y una carta poder del Consulado de Honduras, una persona identificada como Alfredo Téllez Mendoza, de 52 años, originario y domiciliado en la calle Mariano Jiménez, número 249, en Celaya, Guanajuato, mismo que hizo entrega de una serie de documentos para identificar plenamente el cadáver en el Semefo del que en vida llevó el nombre de Edgar Edmundo Mendoza, de 26 años de edad, de origen Hondureño, cuyo cuerpo fue vomitado por las aguas del Río Bravo a la altura del rancho Santa Silvia la tarde del 26 de mayo.
Cabe mencionar que Téllez Mendoza, es trabajador de Funerales denominados La paz de Cortázar, en Celaya, donde el ahora occiso tenía familiares entre ellos su madre de nombre Aurora Dalila Mendoza, quien hizo todos los trámites legales en la Cancillería de Honduras para recoger el cadáver de su hijo Edgar Edmundo Mendoza, y trasladarlo finalmente a la ciudad de Catacamas, Departamento de Olancho en Honduras, vía Celaya, Guanajuato.
Al respecto el Oficial Secretario de esa Fiscalía Lic. Amado Rodríguez Salinas, precisó que ese evento originó el inicio de la averiguación previa penal número 40l/20l4 que con el apoyo e intervención legal de Peritos Técnicos de la Unidad de la unidad de Servicios Periciales del Estado como Perito Médico forense que practicó la autopsia de ley al cadáver, y ahora con la documentación.
Certificada por la Cancillería de Honduras a través del Cónsul de ese país en el Estado de San Luis Potosí, Abogado Osmar Adán Cárcamo, la Representación Social previa autorización del señor Delegado Regional de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas, se autorice la entrega del cadáver del que en vida llevó el nombre de Edgar Edmundo Mendoza, al solicitante para su traslado al sitio donde lo solicita y que sus familiares le den cristiana sepultura.