Nuevo Laredo, Tamaulipas.-En su visita del jueves a esta ciudad, el secretario de salud Norberto Treviño García Manzo, negó que en Nuevo Laredo exista un cerco sanitario para detectar entre los migrantes mexicanos y centroamericanos que expulsan de Estados Unidos por esta frontera, y por el contrario, dijo que existe un programa denominado ‘Vete Sano, Regresa Sano’, cuya finalidad es darles la atención médica necesaria.
“Esa es una tarea muy importante que se está fortaleciendo con el Instituto Tamaulipeco del Migrante”, explicó.
En Mc Allen, Texas, existen cientos de indocumentados listos para su deportación, mientras que en Reynosa se han detectado al menos cuatro casos de inmigrantes enfermos de SIDA y otros con enfermedades infecto-contagiosas, como la tuberculosis.
De ello, dijo el funcionario de salud desconocerlo al no contar ni con datos ni cifras, “pero estamos pendientes de que sean bien atendido”, mencionó.
Al respecto, el jefe de la jurisdicción sanitaria, Jaime Gutiérrez Serrano, comentó que el 60 por ciento de los migrantes que van a Estados Unidos, cruza por esta frontera, mientras que hay instancias como el Instituto Nacional de Migración y el Instituto Tamaulipeco del Migrante, que trabajan de manera coordinada con la Secretaría de Salud.
“Desde el momento en que son deportados buscamos enfermedades que puedan tener, y estamos en coordinación con esos institutos, y lo más común que vemos entre los migrantes, son enfermedades de las rodillas y de los pies, quemaduras, diarreas, infecciones y desnutrición. Eso es lo que vemos entre los migrantes”, mencionó el funcionario.
Destacó que solo un caso de presunta tuberculosis fue detectado, lo que luego se descartó ya que se trataba de otra enfermedad, pero dijo que se han presentado casos de varicela que fueron aislados, al igual que de hepatitis, para recibir su tratamiento.