Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Durante el primer semestre de este año, la cantidad de refugiados de México y Centroamérica que atendió la Casa del Migrante de Nuevo Laredo fue de 5 mil, cifra similar a la del año pasado en el mismo tiempo; pero el flujo de menores aumentó un 60 por ciento, alertó el sacerdote católico LuizKendzierski, director del albergue.
Tan solo en junio fueron atendidos 80 menores de 18 años, y de acuerdo al religioso, se trata de una cantidad significativa si se compara con otros años.
Honduras es el país que más menores está expulsando en estos momento, “y la mayoría de los extranjeros que pasa por la Casa del Migrante es de ese país. Es una señal de lo que ocurre en la frontera y en ese país, en donde no hay perspectivas de desarrollo.
Cuestiona: “¿Por qué estos niños salen de sus países?Además de que la violencia obliga a sus habitantes a emigrar, debido a las amenazas del crimen organizado y de las pandillas”, explicó.
Ante el endurecimiento de las leyes antiinmigrantes en Estados Unidos, el religioso prevé que siga en aumento la cantidad de deportados y de refugiados, y dijo que esta frontera ocupa ya el primer lugar nacional en deportaciones, por encima de Tijuana.
“Imaginarse a niños de 12 y 13 años, lejos de su familia y de su patria, es muy complicado, pero quienes están detenidos es porque huyen de una situación terrible (en sus países), pero están detenidos y serán deportados”, añadió.
Conocedor del problema, el sacerdote explicó que al deportar Estados Unidos a cientos de niños y niñas a sus países de origen, no solucionará el problema, y que al igual que ese país, México ha sido incapaz de brindar la protección necesaria a los migrantes, en particular a los menores, por ser un asunto que desde la década de los años 80’s se presenta sin que se haya aceptado de manera integral, pese a que está dejando a cientos de familias separadas y a miles de niños y niñas en la orfandad.
Aunque son pocos los casos de menores que viajan solos, ya que por lo general lo hacen acompañados de un adulto que puede ser familiar, amigo o vecino, ocasionalmente algunos abandonan sus países de origen juntos, “pero en el camino algunos se quedan y es cuando uno llega solo a esta frontera”, explicó.
Al momento de llegar a la Casa del Migrantes algunos mencionan que no tuvieron problemas en el camino ni al momento de abordar la ‘Bestia’ o tren carguero desde Chiapas; otros manifestaron que fueron asaltados, secuestrados, golpeados, o extorsionados por policías locales a lo largo del camino, incluso al momento de llegar a esta frontera, y ellos representan un 30 por ciento del total.
“Aquí hay muchas historias de migrantes, y entre ellas existen migrantes que tienen la intención de regresarse, pero tampoco es fácil tomar una decisión así”, refirió.
Añadió que el congreso de EU no ha querido tratar el tema de manera seria y humana, y es una situación terrible para el migrante, y desde los años 80 no ha habido aceptación en Estados Unidos para mejorar el drama de la separación familiar en ese país, que deja muchos niños huérfanos en Estados Unidos, lo que afectará a la larga a Estados Unidos.
En este año, la cantidad de migrantes diario que aloja el refugio, es de 90 a 100, tanto deportados como los que llegan del sur del país y de otros países, pero el 65% son mexicanos deportados, aunque de los extranjeros predominan los de Honduras, y le siguen El Salvador, Nicaragua y Guatemala.