Quien piense que las redes sociales no están siendo importantes en los nuevos medios de comunicación está muy equivocado: el reciente campeonato mundial de fútbol es una clara muestra de las tendencias que rigen hoy en día la forma en que nos comunicamos: la inmediatez con que nos manejamos resulta asombrosa y tiene alcances inusitados.
3 mil millones de posts, “likes” o comentarios fueron registrados por Facebook durante el desarrollo de esta competición, por 350 millones de usuarios en el mundo. Hay que imaginar los alcances y la forma en que tenemos interacción con gente de diversos puntos del planeta.
Solamente en la final se registraron interacciones de 88 millones de usuarios que dejaron 280 millones de comentarios sobre el juego que finalmente ganó Alemania, dando un golpe sonoro a la soberbia de Messi y otros más.
Los jugadores más “posteados” fueron, en este orden: Neymar, Messi, Cristiano Ronaldo y Luis Suárez; otros tuvieron muchos “posts”, pero no en el porcentaje de estas cuatro figuras del balompié.
Otro dato interesante: el 26 por ciento de las interacciones se referían a Brasil, tanto como selección como de otros ítems. Estados Unidos colaboró con el 10 por ciento de “posts”, México con el 6 por ciento y Argentina con el 5 por ciento.
Datos altamente interesantes que nos muestran la trascendencia que puede tener una agrupación, institución o grupo en las redes sociales cuando se trata de compartir conocimientos o información.
En el caso de la ciencia, tenemos un potencial impresionante a través de Facebook y otras redes sociales que bien pueden ser la diferencia entre escribir para nosotros o compartir el conocimiento con el mundo entero.
Datos sobre esta forma de comunicarnos son poco vistos en materia de salud y sus consecuencias, educación o información en general. Abundan en este sentido páginas que hablan de productos mágicos que curan, adelgazan y más, pero lo que nos interesa a quienes tenemos enfermedades incurables es realmente poco, y también se debe destacar que en materia de prevención de la salud y control de estos padecimientos también se cuenta con muy pocos recursos.
Las organizaciones no gubernamentales tratamos de hacer una marca en este sentido y colaborar con las autoridades sanitarias de nuestro entorno y el mundo para compartir lo que tenemos, para orientar a quien lo necesita, pero hace falta mucho más: en ese sentido, es menester hacer grandes esfuerzos para poder colaborar con la comunidad de Internet en datos que puedan ser significativos y mostrar algo más que una fotografía de personas peleando o de bullying,: como que las redes sociales están hechas para algo más profundo, o al menos esa es la percepción que tenemos de ellas.
Somos de la idea de que es necesario trascender en este sentido, y quisiéramos contar con más recursos, con la colaboración de gente que esté de la mano con los científicos y puedan trasladar a las redes sociales el conocimiento, la orientación y todo lo que se refiere a propiciar una mejor calidad de vida.
Entendemos que hay momentos de ocio en todas las personas, pero suponemos que es tiempo de tomar en serio las redes sociales, de atender la importancia que tienen y en ese sentido, tratar de trascender con algo más que un simple comentario.
El campeonato mundial de fútbol ha sido un gran y claro ejemplo de lo que se puede hacer para compartir información. Toca hoy a quien tiene la responsabilidad de hacerlo, de participar más activamente, porque el mundo requiere información que nos lleve a mejorar nuestra calidad de vida: sustancial el tema de la salud, y hay que abrazarlo con el interés que se debe, porque eso será la diferencia entre vivir y sobrevivir.
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