Secuestro ciudadano

Cada vez que vemos noticias en canales nacionales, nos llena de gusto saber que tenemos un gobierno que puede hacer bien las cosas, lo que la mayoría agradecemos, aunque hay cada persona que no tiene idea de lo que es ser agradecido.
Vemos, por ejemplo, Puebla, Oaxaca, Michoacán, Guerrero y otras entidades, donde los grupos “sociales” se suben a las barbas de la autoridad exigiendo una serie de barbaridades carentes de sustento legal, social y lógico.
No podemos concebir que un grupo de holgazanes exija una plaza en automático cuando no tienen idea siquiera de cómo escribir su nombre: el hecho de la herencia de plazas de educación o porque ingresaron a una Normal hay la obligatoriedad de que tengan una plaza nos parece la estupidez más grande por parte de la autoridad que lo permitió.
Entendemos que las cosas hay que ganárselas. Pero es grave que cualquier grupo social secuestre carreteras, se posesione de las casetas y haga que a gente pase sin pagar, es decir, están robando al país, de por sí pobre, y tener que soportar a estos vividores, agitadores y delincuentes… la verdad, no va por ahí.
La única situación crítica que se presentó en Tamaulipas fue resuelta por el gobierno de Egidio Torre Cantú y el grupo de seguridad que llegó, pidió mesura, y en uso minutos deshicieron el bloqueo carretero allá por Tula: eso es actuar con sensatez y autoridad.
Tenemos que entender que los cuerpos de seguridad deben imponer autoridad, si no, no sirven de nada.
Deben mostrarse amables pero enérgicos, tal y como sucedió en aquella ocasión.
El señor Gabino Cue –entendemos que eso a los tamaulipecos no nos importa- ha dado grandes muestras de falta de.. carácter, autoridad y moral para resolver problemas; se piensa que está involucrado con aspectos de estos grupos, al igual que el señor de Puebla, el de Michoacán y el de Guerrero, que permiten que los agitadores y protestantes se les “suban a las barbas”, y no son capaces de poner remedio a estas situaciones que realmente afectan a miles.
No es posible que un grupo de 100 o 300 personas involucren en sus problemas a miles y nos eviten el derecho de circular libremente, o de tener un negocio que, por lo general, es saqueado por protestantes que no son más que delincuentes con bandera.
Nos da mucha tristeza que en la ciudad de México los plantones y bloqueos son cosa de todos los días: ¿dónde está la autoridad?
Son buenos para salir en la televisión pública de mala calidad y poco contenido creíble, pero dicen que no permitirán más abusos, que serán una verdadera autoridad y más.
Nada más falso que lo anterior.
Ver a Cué o a esos gobernadores que hemos mencionado, nos produce algo raro en el organismo: ganas de vomitar, náuseas, malestar emocional y cívico, dolor de conciencia y de pensamiento, y muchos otros síntomas similares que nada tienen que ver con la razón y la congruencia.
Realmente nos da mucha tristeza viajar por el México que hemos descrito en estas líneas: el de la impunidad, del “hago lo que quiero”, “afecto a quien me da la gana” y “me planto donde y cuando quiero”.
¿Hasta donde actuará el gobierno? Deberían meter a los uerpos de seguridad de todo nivel para desalojar calles y carreteras. Nadie tiene el derecho de secuestrarla, y si no, que los pongan a leer la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para que sean qué es una ley y como cumplirla.
Urge, en otras palabras, que haya autoridad municipal, estatal y federal en todo el México que nos estamos acabando,
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