Se integran grupos sociales e institucionales a proyecto por la paz

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- La Diócesis de Nuevo Laredo, a través de la Pastoral Educativa, dio a conocer ante los medios de comunicación el proyecto denominado ‘Escuela Constructora de Paz y Libre de Violencia’, cuyo objetivo será la de formar desde las escuelas privadas y posiblemente las públicas el aprendizaje sobre como forjar la paz, y superar dese las aulas la idea tradicional y simplista, de creer que existe paz solamente donde no hay guerra.

La reunión fue convocada en los sótanos de la catedral del Espíritu Santo, adonde acudieron además del Obispo Gustavo Rodríguez Vega, el general Antonio Solórzano Ortega, Charles Davis, nuevo jefe de asuntos consulares; la cónsul Carlota Tidda, el jefe del Centro regional para el Desarrollo Educativo, Aurelio Uvalle; el jefe del departamento municipal de educación, Adolfo Mondragón, y el regidor del PAN, Luis Cavazos.

También estuvieron presentes los directores de los Colegios Privados ‘Descubridores’, ‘Royal’, ‘Santa Lucía’, secundaria Iberoamericana y el Colegio Tamaulipas, quienes fueron convocados por ser dichos plan teles educativos los que ya iniciaron con la aplicación de este proyecto.

Luego de la presentación de los invitados y organizadores, Gustavo Martínez dio una breve y clara explicación del proyecto, sus objetivos y sus alcances, y dijo que el eje vertebral del proyecto es afrontar el conflicto y convertirlo en eje central no solo de la paz, sino también de la educación para la paz.

Agregó que los conflictos existen porque existe en la naturaleza humana, porque es ineludible, y porque en sentido positivo, es una oportunidad para el aprendizaje y el crecimiento personal-
“Es un proceso que nos da la oportunidad de influir en él para evitar la violencia en cada una de sus etapas, que son, prevención, análisis y negociación, mediación y justicia restaurativa.

En cuanto a los retos, dijo que al educar para la paz desde el seno mismo de las escuelas, se puede aprender, analizar y resolver los conflictos de manera no violenta, y de esa manera formar una auténtica comunidad educativa constructora de paz y libre de violencia, que convoque e involucre a todos los actores, como alumnos, padres de familia, maestros, directivos y personal en general.

Añadió que es necesario que escuelas privadas y públicas se unan para afrontar juntas este reto, y convertir a las escuelas en zonas generadoras de paz, de cambios y de transformación social, por lo que propuso que se integren grupos o red de escuelas que quieran adoptar dicho esquema.

“Este modelo surge de la convicción de que toda comunidad educativa debe ser mediadora e los valores de convivencia social, y capaz de dar a luz una cultura de la paz”, señaló.