-Divide opiniones la Expo-Fuerzas Armadas.
-Corriente crítica la considera un señuelo del gobierno federal.
-Secretario de la Defensa externa una verdad a medias.
LA presentación de personal, adiestramiento, armas, equipo móvil y táctico de las fuerzas armadas ha generado dos criterios encontrados.
Por un lado, hay quienes opinan que a través de las Expo-Fuerzas Armadas se interrelacionan el Ejército, la Marina y la Policía Federal con los ciudadanos y, por el otro, un punto de vista diametralmente opuesto sugiere que en realidad se trata de una cortina de humo del gobierno federal ante su incapacidad para regresar la tranquilidad perdida en la mayor parte del país.
En efecto, de acuerdo a las instituciones armadas que participan en ese tipo de exposición, los ciudadanos de cualquier edad pueden observar y tocar parte del armamento y equipo y, sobre todo, platicar con el personal castrense.
El mismo programa de trabajo lo han llevado a cabo en el zócalo del Distrito Federal, la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina Armada de México y Policía Federal.
Sin embargo, existe un margen de diferencia entre la exposición en la capital del país y en Tamaulipas. Aunque la delincuencia organizada también tiene presencia en el altiplano mexicano, es en la frontera de la esquina noreste azteca en donde los efectos negativos se recrudecen como consecuencia de la pugna entre diferentes grupos delictivos.
En el caso de ciudad Reynosa y Matamoros en el norte tamaulipeco, puede que sea buena la intención de las fuerzas federales de apoyo. Sin embargo, los enfrentamientos que se han presentado en las últimas fechas hacer ver mal a quienes tienen la obligación de servir y proteger a las familias mexicanas.
En abono a la Expo-Fuerzas Armadas sobran quienes apoyan ese tipo de presentaciones para observar de cerca vehículos de combate, lanchas artilladas, armamento de grueso calibre y el personal de las instituciones participantes portando sus respectivos uniformes y equipo táctico que invitan al ciudadano a tomar la fotografía del recuerdo.
No obstante, opiniones más severas no pasan por alto que a pesar del equipo y personal adiestrado, marinos, soldados y policías federales, todos juntos, no han logrado someter a los individuos que operan fuera de la ley en esta entidad federativa.
Por otra parte, es entendible que todo lo relacionado con la inteligencia militar no es puesto a los ojos de los asistentes al evento expositor. La información clasificada, lógicamente, no debe de caer en manos extrañas.
Como es evidente, tal programa del gobierno federal que se apoya en las instancias de gobierno estatal y municipal tiene seguidores y malquerientes. Lo interesante del caso es que ambos criterios encontrados tienen su razón de ser.
Cierto es que la sociedad no debe temer a las instituciones armadas y, por el contrario, generar un ambiente de confianza que permita paliar el clima de inseguridad que se padece. Aunque, también es muy cierto que resulta un tanto incongruente que con todo ese equipo militar y personal adiestrado, el gobierno federal no pueda someter a los distintos cárteles de la droga que operan en el territorio mexicano.
Por cierto, en opinión del Secretario de la Defensa Nacional, General de División SALVADOR CIENFUEGOS, actualmente el narcotráfico no es el principal problema que en materia de seguridad enfrenta el gobierno del presidente ENRIQUE PEÑA NIETO.
Por supuesto que le asiste la razón al citado militar de alto rango. Sin embargo, su aseveración no conduce a la verdad completa.
CIENFUEGOS asegura que otros delitos como el secuestro, extorsión y robo de carburantes se han multiplicado y superado a la actividad del tráfico de estupefacientes.
Tal parece que el titular de la SEDENA pretende presumir estadísticas positivas con verdades a medias, aunque la realidad es que actualmente esas actividades ilícitas se han convertido en generosas fuentes de financiamiento para el crimen organizado.
Es decir, no se deban echar las campanas al vuelo tan solo porque las estadísticas apuntan valores menores en la actividad del narcotráfico. El incremento de otros delitos describe crudamente la triste realidad.
Es por ello que conspicuos analistas sospechan que la Expo-Fuerzas Armadas es simple y sencillamente un señuelo que tiene como objetivo manipular la percepción ciudadana respecto a la inseguridad.
Y hasta la próxima.
[email protected]