De nuevo: los vidrios…

Ya se había hablado de ello y han vuelto a sacar el tema a la luz púbica: los vidrios polarizados.

Un reglamento ilógico y falto de congruencia es el que tenemos respecto a los vidrios de los automóviles: prohibirán –de nuevo- los vidrios polarizados porque constituyen un delito según quienes pretenden que esa iniciativa sea ya una ley. Una ley que, como todas, es irrespetuosa de la libertad que tenemos los tamaulipecos y además no se aplica igual: hay preferencias que insultan y que seguros estamos, costarán muchos votos.

No podemos comprender que esos tipos faltos de educación y preparación de toda índole se ubiquen en ciertos lugares y se metan en tu automóvil y le quiten los polarizados que tú pagaste, que nadie te regaló, argumentando que es ilegal.

Son agentes para vigilar el cumplimiento de la ley, no obreros quita-micas, y eso no lo han entendido, porque entonces dejarán de ganar mucho dinero que se embolsan por “simular” el cumplimiento de esta ley.

Preguntamos por qué los vehículos oficiales circulan con polarizados ue sobrepasan la lógica y son prácticamente obsoletos para manejar con cautela; la respuesta es insultante: porque por motivos de seguridad pueden hacerlo. Surge la pregunta: Si a nosotros la autoridad no nos ha podido garantizar circular con seguridad, ¿por qué tenemos que quitar los polarizados y ellos no? ¿Acaso una bala no entra en el cuerpo de un ciudadano común igual que en el de un funcionario o agente de seguridad?

Nos parece –repetimos- ilógico el que quieran aprobar esta ley y además, que no nos permitan polarizar nuestros vehículos. Hay otro aspecto que nunca consideraron: habemos –el columnista se incluye- gente a quienes el sol provoca un daño irreversible en la piel, por lo que debemos circular con mucha protección, incluyendo polarizados; eso no lo entenderán nunca estos sujetos que buscan infraccionar más que hacer cumplir la ley.

El columnista hace un llamado a los miembros del Congreso del Estado encargados de revisar el documento a que actúen pensando en sus representados, y en primera instancia, no hagan excepciones, porque todos tenemos los mismos derechos y obligaciones, incluidos los servidores públicos. También tenemos los mismos riesgos y merecemos la seguridad del anonimato para circular; que se dejen de dar privilegios a los que nos sirven y cobran mucho, además que tienen elementos de seguridad- que por cierto, nosotros pagamos y muy bien- y que, con actitudes prepotentes abusan de su fuerza y armas para cometer todo tipo de atropellos sin tener el castigo que merecen.

Que entiendan que muchos polarizamos porque NO hay garantía de seguridad en el estado, porque queremos que nuestros seres queridos estén seguros, porque queremos que estén protegidos del inclemente sol que nos “pica” casi todo el año, que pagamos por tener un vehículo a nuestro gusto, que tenemos conciencia de la visibilidad necesaria y sería estúpido que polarizáramos arriesgando nuestra integridad: no somos tan idiotas como nos pintan a los automovilistas.

Que queremos vivir bien en todos sentidos: protegidos del sol, de las balas, de muchas otras cosas, y queremos circular en el anonimato. ¿será mucho pedir?

Los diputados tamaulipecos han demostrado que saben trabajar; hoy les pedimos, a nombre de miles de tamaulipecos inconformes con las medidas que nos marginan y nos discriminan de ciertos “privilegios” con los que cuentan los servidores públicos a costa nuestra, a nombre de los que por prescripción médica no debemos exponernos al sol, que piensen qué se hará al respecto, y en caso de aprobar un documento y reglamento restrictivo y discriminatorio, lo hagan valer a todos, incluyendo al Presidente de la República, porque es tan mexicano como todos, y nuestros servidores, de todos los niveles, son tan tamaulipecos como cualquiera que vivimos esta tierra.

Nada de privilegios para nadie, nada de estúpidas decisiones: piensen en todos los que votamos y vivimos en esta tierra. Todos somos igual de importantes, por favor.