Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Del total de mexicanos indocumentados que fueron deportados de Estados Unidos por esta frontera de enero a septiembre, solo 364 se acercaron al Servicio Nacional de Empleo (SNE) por apoyo para retornar a sus comunidades de origen, informó su titular en la ciudad, Alfredo Benavidez Díaz.
Pero de esos 364 solo 47 fueron originarios de Nuevo Laredo, por lo que luego de presentar la documentación que el Instituto Nacional de Migración les entregó (INM), y de llenar un formulario en las instalaciones del SNE, a 42 se les contrató en algunas de las empresas locales, ya que los restantes 5 estaban físicamente imposibilitados para desempeñar una actividad en las empresas que en esos momentos tenían alguna vacante.
“Esos 42 mexicanos que son de aquí ya están en la planta productiva, ya están trabajando porque se les consiguió un empleo a través del Servicio Nacional de Empleo”, comentó el funcionario.
Pero la cifra no es muy superior a la del año pasado, ya que de acuerdo a Benavidez, no todos llegan de manera directa al INM al momento de ser deportados, no todos aportan sus datos personales, y no todos desean retornar a sus lugares de origen.
Los deportados firmaron un documento en el que se comprometen a no reintentar cruzar la frontera, por lo que a los foráneos se les envía en un autobús hasta sus lugares de origen, en donde al llegar tuvieron que dirigirse a las instalaciones del SNE para que les entregaran el 50 por ciento de un salario mínimo mensual.
De acuerdo a Benavidez, a cada migrante se le entrega al momento del retorno mil 19 pesos en efectivo, cuando el lugar de origen pertenece a la Zona A, cuyo salario mínimo está cotizado en dos mil 18.70 pesos, y 956 pesos cuando el lugar de origen está en la Zona B, cuyo salario mínimo es del mil 913.10 pesos.
“Este dinero les sirve para solventar sus gastos de traslado mientras son ocupados en las empresas y lugares adonde se les envía por parte del Servicio Nacional de Empleo”, mencionó el funcionario.
Por lo general se trata de mexicanos deportados que originarios en su mayoría de Guanajuato, Estado de México, San Luis Potosí, Oaxaca, Tamaulipas, Veracruz y Chiapas.