Con el fin de semana concluyó también la Feria y Exposición de Tamaulipas, celebrada en los terrenos que para tal efecto tenemos en Ciudad Victoria. El cantante Julión fue el encargado de cerrar el elenco del Teatro del Pueblo que, dicho sea con oportunidad, fue testigo del arrastre televisivo y popular que tiene el hombre: filas de varias horas para escucharlo se dejaron ver, y la gente, independientemente del frío u otros factores estuvo ahí para aplaudir a su ídolo.
El balance de la Feria es positivo según autoridades encargadas del evento: hubo una muy importante afluencia de visitantes y se logró una derrama económica interesante para los que arriesgaron sus recursos en aras de ofrecernos calidad en productos o servicios… y ganar, por supuesto.
La Feria ha mostrado un poco de lo que somos y tenemos en Tamaulipas y ha sido promovida por el gobierno estatal dentro de una interesante estrategia que llevan a cabo para posicionar a la entidad como lo que realmente somos y dejar a un lado –aunque sea un poco- ese amarillista concepto que se tiene del Tamaulipas del dolor y la inseguridad que, si bien es cierto que existe y está latente todos los días, en todo momento y lugar, también tenemos cosas buenas que mostrar al exterior.
En el aspecto del espectáculo, la gente ha quedado más que satisfecha con el elenco artístico: ha habido un poco de todo y para todos. Los estands o puestos de dependencias municipales y estatales, con sus “bemoles” han cumplido con la expectativa de mostrar lo que se tiene y lo que se hace. Mención aparte los que dejaron a un lado, por cuestiones personales, los atractivos turísticos, como sucedió con el municipio de Jaumave, donde pudo más la “vena personal” que el interés por llevar a la tierra propia una mejora y recursos.
En este sentido, entendemos que el gobernador Egidio Torre Cantú debe sentirse satisfecho por el resultado obtenido a través de la secretaria de Turismo que maneja Mónica González y que, con un buen equipo de trabajo lograron conjuntar los esfuerzos que permiten augurar números positivos del evento.
Qué bueno que hay también cosas buenas qué contar.
Por otra parte, hablábamos hace unos días del Buen Fin y sus consecuencias comerciales: entendemos que ha resultado positivo en términos generales para el comercio organizado en la entidad, y que mucha gente se ha volcado para hacer sus compras, algunas, esperadas hace meses con la idea de que habría ofertas, principalmente en electrodomésticos, que es donde suponemos que se ha aprovechado mucho más el evento organizado por el gobierno federal y la iniciativa privada, para captar más recursos.
Y sigue navidad.
Ya comenzamos a ver arreglos por doquier y venta de pinos alusivos a tan significativa fecha que, también espera el comercio organizado, cumpla con las expectativas que les permitan salvar el año económicamente, ya que ha sido difícil tiempo en que el dinero ha caído con cuentagotas.
La ciudadanía ya se prepara para esta etapa, y en ese sentido hay recomendaciones de autoridades y grupos sociales para cuidar los recursos, hacer una buena elección en los gastos que se harán, y sobre todo, tratar de convivir en familia y aprovechar esos momentos tan especiales como son los de la Noche Buena y la Noche Vieja.
Los chicos estarán haciendo sus cartas a a Santa Claus, por lo que, otros no tan chicos también arreglan ya sus peticiones para las fiestas decembrinas, esperando una candidatura o algo por el estilo que les permita seguir avanzando en sus aspiraciones políticas que, desgraciadamente, se convierten más en personales que comunitarias.
El asunto es que tuvimos buen fin, buena feria y se esperan buenas navidades, siempre y cuando tengamos cuidado de evitar los excesos, que no dejan nada bueno ni a ninguna parte positiva conducen.
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