¡Encrucijada!

Y aunque usted no lo crea, es lo que un servidor, he estado viviendo desde el… ¡3 de diciembre de este año!, sí, una verdadera ¡encrucijada!, y que de alguna forma, podría ser el… ¿cambio de vida de un servidor?

Qué quedé de platicarle, ya que como usted ya lo sabe… “el pecho de un servidor, bodega no es”, y ante lo cual le tengo que comentar sobre el… ¿cambio de vida?, el ¡dilema!, la posible ¡bifurcación en el camino!, el ¿reencuentro?, y párale ya… que vuelves a lo mismo, ¡nada dices!, ante la importante decisión que tienes que tomar… ¡querido columnista!

Y por partes, porque así es como está la… ¡encrucijada! personal de un servidor, y primero que nada, el día 3 de diciembre… mi hijo Enrique, el doctor, recibió la comunicación de que se… irá a partir de julio del 2015, a hacer su especialidad en ¡cardiología! a… ¡Seattle, Washington, al norponiente de los Estados Unidos!, y por lo cual, los siguientes cuatro años, y al menos… ¡allá va a vivir!

Lo cual generaría el ¡reencuentro! de mi hijo Enrique… con su hermana, Sara Margarita, madre de Nicolás Enrique, así como con su cuñado Davor… o sea, que ¡mis hijos van a vivir en Seattle!

Y de inmediato se da uno cuenta de… ¿quién faltaría, para que toda la familia pudiera, y después de 17 años, volverse a reunir?, y le digo que después de 17 años… porque fue cuando partieron a realizar sus estudios fuera de Matamoros…

Sí, ¿quién faltaría?, y faltaríamos… la famosísima señora Nelda, y ¡un servidor!, y es la ¡encrucijada! del día de hoy, perdón… del próximo julio del 2015, y donde un servidor, quiero ir a vivir a Seattle… y ¡al menos 5 meses al año!

Y le digo… ¡5 meses!, porque es lo que calculo, que puedo distanciarme de Matamoros… y de la actividad agrícola a la que me dedico, pero si son ¡5 meses al año!, entonces podría poner en riesgo, o ¿terminar? la… ¡actividad mediática! a la que me dedico… y donde gracias a ustedes queridos lectores, y queridas lectoras, así como… televidentes cibernéticos, la actividad en la prensa, y en la televisión, ha sido totalmente fructífera, y ¡subiendo! día con día … y para que vea la magnitud, déjeme darle algunos datos de las redes sociales, donde un servidor… ¡sube su columna preferida, y su programa favorito de televisión!

¿Cuántas personas me leen en las redes sociales?, y mire aparte de ser publicado en su periódico favorito, El Bravo de Matamoros, así como en www.enlineadirecta.info… en las redes sociales leen la columna… la 1,789 y aún con resultado parcial; 23,848, la 1,788; 29,856… y la 1,787; 22,744.

Mientras tanto en la televisión, se han visto las siguiente ediciones… y la 190 y aún con resultado parcial; 8,036, mientras que la 189… 26,864, y la 188 con 26,976, o sea, que y tanto la columna, como el programa de televisión… son visitadas por bastantes personas, y no importando que “algunas de ellas”… ¡hasta diatribas digan en contra de uno!

¡Encrucijada!, y claro que sí… porque al no estar en Matamoros por ¿cinco meses?, uno, no va a poder tener el “pulso” de lo que aquí se vive el día de hoy… y al estar “fuera de la jugada”, no es posible tener la relación que tanto gusta a mis lectores y televidentes…

¡Encrucijada! y en serio… pero en contraparte, el volver a reencontrarme con mi familia, sobretodo a la “edad de uno”, representa un ¡logro! en la vida de un servidor… pero como en todo, siempre hay un “prietito en el arroz”…

Y es un prietito, perdón, una ¡prietita! en el arroz… y donde la famosísima señora Nelda, le tiene “miedo al cambio”, y al igual que muchos los mexicanos… (por lo de la “renuncia” de Peña Nieto, que sigue en el ¡tintero!, por su triste actuación), por lo que la determinación ante la… ¡encrucijada!, habrá que tomarla en Seattle en ¡cónclave familiar!, y… donde para allá voy el 22 de diciembre, a pasar la Navidad y el Año Nuevo… ¡en familia!, sí, con la ¡familia completa!, y luego de regreso (el 6 de enero)… ya ¡le avisaré! del resultado del ¡cónclave!, y como se resolvió la dichosa… ¡encrucijada!

Nos vemos el sábado…

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