Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El usar pañales desechables y no cambiarlos de manera constante, puede provocar en los bebés además de molestias, infecciones serias provocadas por bacterias, por lo que la jefatura de pediatría del Hospital General del Imss recomienda a los padres de familia cambiar los pañales a sus hijos para prevenir este tipo de complicaciones en su piel.
De no seguir estas recomendaciones, pueden provocar en el bebé algún tipo de dermatitis por una infección bacteriana que suele curarse entre 10 y 15 días, lo cual resulta muy molesto para el infante.
El jefe de pediatría de dicho hospital, José Antonio González Chávez, indicó que la dermatitis por pañal es una inflamación y enrojecimiento de la piel, sensible al tacto y en ocasiones pueden presentar heridas.
Advirtió que se intensifica en pieles sensibles y en la mayoría de los casos durante el primer año de vida del menor.
El especialista explicó que este padecimiento se produce al contacto de sustancias irritantes, como la orina y las heces en combinación con los componentes del pañal, como colorantes, perfumes, gomas y productos químicos, entre otros, que se suma al uso de toallitas húmedas de limpieza, y al roce del pañal con la piel.
El médico detalló que la orina del niño es poco ácida, y esta falta de acidez potencia la acción irritante en la piel, por lo que el bebé estará molesto y sensible por varios días.
“Si la dermatitis es leve, se recomienda intensificar algunas medidas de higiene, como cambiar con frecuencia el pañal, si es posible quitárselo continuamente durante periodos cortos, utilizar toallas húmedas para la limpieza sin alcoholes o irritantes que pueden intensificar la lesión”, indicó el pediatra.
De igual forma, señaló que tampoco se debe utilizar talco en las dermatitis por pañal, ya que si se produce una herida, el polvo del talco puede penetrar en ella y producirse un rechazo de la piel que agudizará la inflamación.
Por ello recomendó a los padres de familia a consultar con el médico especialista antes de auto medicar al menor, con la finalidad de prevenir que la situación empeore y por lo tanto, aplicar un tratamiento mayor y más molesto para el infante.