Matamoros, Tamaulipas.-Las fuertes acusaciones que los nuevos propietarios de viviendas otorgadas por el INFONAVIT han hecho contra el Sindicato de Albañiles, en el sentido de que las casas se derrumban en pocos meses de estar terminadas, no es responsabilidad de ellos sino que de la constructora que provee de la materia prima de mala calidad para levantar las viviendas.
En la mayoría de las situaciones, la Constructora con la que el Sindicato de Albañiles firma un contrato laboral, diseña, aporta y da la materia prima para levantar un fraccionamiento.
Los albañiles, únicamente se dedican a construir casas con lo que la empresa les dé, y hablamos de la cantidad de varilla, cemento, grava, les diseña la profundidad de los cimientos, el tamaño de la misma y los acabados que la constructora desee darle a las viviendas.
Dijo Carlos García Grimaldo, Secretario General de esta organización que los trabajadores agremiados a su sindicato no tienen la culpa de que las casas se deterioren rápidamente, es responsabilidad de la empresa cuidar la calidad de los materiales, porque al final de cuentas los albañiles solamente son prestadores de servicios.
Incluso relativamente a este tipo de denuncias se ha documentado que el INFONAVIT manda construir viviendas con varillas extremadamente delgadas menores al grosor de un lápiz, lo cual provoca que con el paso de los meses estas pierdan su consistencia, y comiencen a debilitarse para posteriormente cuartearse y de ahí originarles severos problemas a los propietarios, que sin duda alguna ya han firmado un crédito superior a los dos cientos mil pesos por una casa que ni siquiera supera los 70 mil pesos de acuerdo a análisis de especialistas en el tema de la construcción.
Con ello INFONAVIT consuma su mayor estafa que por años ha cometido en contra de la clase trabajadora a quienes por no tener una vivienda digna y la desesperación de tener donde proteger a su familia empeñan su vida en un crédito que nunca podrán pagar, esas si son violaciones a los derechos humanos, han explicado, pero nadie hace lo posible por ponerles un alto.


