No un día: toda una vida

Cuando la vida me ofreció la oportunidad de visitar Tenerife para participar en el Congreso Latina que organiza José Manuel De Pablos, no pensaba que tendría la fortuna de conocer gente maravillosa, entre ellos, una persona que también dedica muchas horas de su existencia a la investigación en comunicación y salud, y a generar material que nos sirve como referencia para otros artículos que abordamos.
Del País Vasco, Carmen Peñafiel Saiz comparte una enorme pasión con nosotros: la fotografía; es una magnífica protagonista del fotoperiodismo que enseña a sus alumnos en aquel país, y sabe, cuando nos referimos a esta disciplina, lo que es tratar de informar a la ciudadanía, a la opinión pública, a través de un solo “click” de la cámara fotográfica. Es pues, una periodista gráfica, una artista, una comunicadora gráfica.
El columnista ha tenido el privilegio de participar en una obra científica coordinada por la doctora Peñafiel, y por consiguiente, ha tenido forma de aprender de la experiencia de quien se desempeña en lo cotidiano como profesora en la Universidad del País Vasco. Doctora en periodismo (1992), es profesora titular desde el año de 1994; acreditada por Aneca para el Cuerpo de Catedráticos desde el mes de febrero de 2012, y colaboradora durante su prolífica existencia en Cadena SER, Radio Popular de Bilbao y Radio Euskadi-EITB.
De la profesora podemos informar que es experta en medios audiovisuales y participante en 18 proyectos de investigación, de los que ha sido investigadora principal en diez de ellos.
Y en su cotidiano trabajo, que no es tal por la pasión con que se desenvuelve, ha dejado constancia de la calidad técnica y expresiva en cada una de las imágenes que hemos tenido la oportunidad de apreciar, a nivel profesional y personal, porque en éste último ámbito nos ha permitido incursionar en esa intimidad familiar donde la expresión de los seres queridos queda permanentemente plasmada en una imagen cuando se tiene la capacidad de reproducir en ese pequeño espacio de la cámara fotográfica para dejar grabada la foto, la imagen… el recuerdo visible que, sin expresión o lengua alguna puede decirnos mucho más que mil palabras.
Nos recuerda que este domingo 3 de mayo se celebró el Día Internacional de la Libertad de Expresión y en España también el día de la madre.
Como periodista y comunicadora, tiene latente el compromiso de informar con objetividad y correspondencia a la sociedad; como persona, sabe conjugar la labor de madre con la de investigadora, profesora y mujer. Es una persona valiosa por donde se pueda apreciar, y nos congratulamos de contar con su amistad, con conocer a este tipo de personas, de las que siempre que se tiene oportunidad de tenerles enfrente se les aprende en demasía.
Y en estos casos suele presentarse una oportunidad de aprender de la gente que sabe y quiere enseñar a los demás: una posibilidad de asistir a aquel país lejano y poder aprender y desarrollar proyectos está en el aire por políticas oficiales que impiden acceder a recursos necesarios que permitirían a nuestro entorno ser protagonista de otro tipo de investigaciones.
Peñafiel Saiz sabe que no es fácil encontrar ese apoyo pero nunca se da por vencida, de ahí la importancia de su trabajo, mismo que desarrolla con pasión y talento, y que le ha hecho ser merecedora de distinciones; quizá la más importante es la de ser referente en el mundo de la investigación en salud, donde se desenvuelve y en donde ha dejado un importantísimo legado a quienes decidimos, tarde o temprano, incursionar en la colaboración para que la salud sea una realidad en el mundo entero, para lo que se necesitan más y mejores estrategias que permitan lograr lo anterior.
Qué bueno que existe gente como Carmen Peñafiel, a quien recordamos en tan especial fecha: el día internacional de la Libertad de Expresión, porque es una de esas protagonistas insustituibles de nuestra profesión en todo el mundo. Como comunicadora, y como protagonista en la imagen cotidiana.