Tampico, Tamaulipas.-“Ya basta, fuera la Directora Rosaura Rojas”, “Autoridades urge que le pongan un alto a las acciones que van en contra de las necesidades educativas”, entre otras leyendas se leían en los carteles pegados a la mallacorla de Escuela Primaria Cedros del Libano, ubicada en la colonia Pescadores que tomaron esta mañana los padres de familia como medida de presión para que se resuelvan presuntas irregularidades en el manejo administrativo de más de 800 mil pesos de programas estatales.
Julia Patricia Ramírez, Secretaria de la Asociación de Padres de Familia, quien estaba al frente de los inconformes, dijo que estas anomalías se dan en el manejo de los recursos de varios programas como son: “Escuela de Tiempo Completo”, “Segura” y “Desayunos Escolares” y acuso de eso a la directora, Rosaura Rojas Sánchez.
Por eso, dijo que solicitan una auditoria e inventario del mobiliario con el que cuenta la escuela.
“Ya estamos cansadas de tanto abuso de la directora hemos querido llevar las cosas bien hasta en su momento no se puede con la directora, tantas mentiras con los manejos que manda el gobierno del estado hasta con los papás se burla de las mismas autoridades”
Además, refirió que hace seis meses asumió el cargo y las funcionarias de la pasada mesa directiva no han rendido un informe transparente de facturas de gobierno del estado pagadas a los nuevos integrantes y denunció presunta venta de material didáctico a los 134 alumnos del plantel en el turno matutino.
“487. 20 centavos y 330, bueno esas son facturas que mete es del gobierno estamos hablando de las cantidades no sé de tiempo completo de 70 no sabemos la cantidad, pedimos a las autoridades correspondientes de Victoria, cuánto llegó si dan apoyo para todo el año y directora da para unos meses,¿donde está el otro dinero? ”
Ante este problema, señalaron que mantendrán cerrado el plantel hasta que autoridades de la Secretaria de Educación Pública de Ciudad Victoria acudan a atender sus demandas.
Manifestaron que no toleran esta situación y además se les cobraba 20 pesos por alimentos e insumos a un promedio de 100 estudiantes que pertenecen a familias de escasos recursos, además de que presuntamente pedía a los padres hasta 15 pesos para el pago por el servicio telefónico.


