El abstencionismo, principal reto a vencer

Nos encontramos frente a la contienda electoral que habrá de celebrarse este domingo 7 de junio para elegir por elección popular en Tamaulipas a 8 legisladores federales, con la participación de diez partidos políticos, además de los aspirantes independientes.

Llego la hora de sensibilizarnos ante el gran reto de la votación, sensibilizarnos ante el desafío que nos lleva acudir a las urnas electorales este próximo domingo. Si, llegó la hora de enfrentarnos al abstencionismo, aquél que nos limita, nos aniquila cuando le damos cabida en nuestras decisiones y que ha predominado en México a lo largo de los años.

Para Tamaulipas el abstencionismo es el gran reto a vencer. ¿Por qué?, porque Tamaulipas a nivel nacional se encuentra entre las entidades de mayor indiferencia en las urnas electorales; es de los estados que registra un alto grado de abstencionismo junto a Oaxaca, Durango, Morelos, Sinaloa, Guerrero y Coahuila.
Los candidatos de todos los partidos políticos como el PRI, PAN, PRD, MORENA, PANAL, PMC, PVEM, Humanista, Encuentro Social, y P.T, además de los candidatos independientes como es el caso de la aspirante DIANA CHAVIRA por el Distrito I de Nuevo Laredo y que al parecer no logró en su campaña levantar simpatías. Todos ellos ya hicieron su trabajo de campaña, algunos con actividades de alto impacto, otros, cumpliendo solo con el protocolo del partido que representan, algunos más ni siquiera se les vio la cara. Eso sí, van aparecer en las boletas electorales.

El abstencionismo es un fenómeno político difícil de analizar, es un efecto mundial. ¿Por qué la ciudadanía se niega a votar?, parece ridículo, pero algunos ciudadanos prefieren no votar por desconocer la ubicación de la casilla, y sin vehículo representa todo un desafío andar calle tras calle en busca de la casilla asignada. Otro factor es la dispersión poblacional y el grado de urbanización, es decir el tamaño poblacional del municipio significa mucho para estos procesos electorales.
Pero ante todo este panorama, lo más crítico es cuando el ciudadano con todo el conocimiento se niega acudir a sufragar su voto, esto sin duda representa el gran reto. La indiferencia exteriorizada en las urnas electorales representa un gran hueco en la democracia de México.
El abstencionismo es una advertencia de que la democracia política en nuestro país “debe” con urgencia reflejar una verdadera democracia económica y social. De ahí estriban los principales factores de la apatía, el desánimo y la desconfianza ciudadana. La desigualdad social y la profunda crisis del sistema de los partidos políticos, aun con la alternancia que trajo como consecuencia el rompimiento de 70 años de hegemonía priista que con tristeza se vio pasar sin pena ni gloria, pero si, con una profunda decepción ciudadana, porque las expectativas no se cumplieron, la ciudadanía constato que el cambio fue sólo de partido porque nunca experimentaron una verdadera mejoría en su economía y no obtuvieron las respuestas que tanto buscaban con la alternancia federal ante la llegada de Vicente Fox.

El abstencionismo está vivo, el abstencionismo existe aun ante los esfuerzos del Instituto Nacional Electoral (INE), que le ha invertido para dar a conocer los derechos de los ciudadanos ante las urnas electorales, acercando toda una estrategia de publicidad e información hacía la población mexicana en edad de votar y que aun ante ello, un gran porcentaje importante de la población usa la credencial de elector sólo como identificación, sin ejercer su derecho al voto.

Para que haya democracia se requiere de la participación ciudadana; ya es el tiempo de cumplir con nuestro deber cívico y moral de votar, ya es el tiempo de que ejerzamos con responsabilidad nuestro derecho, porque sin duda el vacio de la indiferencia paraliza de alguna forma el crecimiento social del país.

Ya es el tiempo en que dejemos de pensar (quienes así lo hacen) en un gobierno paternalista que tiene la obligación de resolver todos los problemas. Sí, sin duda el gobierno de cualquier orden tiene muchas responsabilidades y obligaciones, entre éstas, proporcionar seguridad social, desarrollo económico y armonía en el país. Esta última ausente en los últimos años. Sin embargo el Gobierno no puede por sí sólo, se requiere del compromiso de todos los mexicanos para asumir responsabilidades donde no interfiera ideología política ni militancia; más bien que el objetivo sea uno sólo, la sociedad en su conjunto trabajando por un país mejor, pensando en las próximas generaciones.

Concluyó diciendo, que el abstencionismo es un asunto de “actitud” que debemos asumir, es el querer hacer las cosas pensando en que sí podemos en conjunto participar en la evolución de Tamaulipas y de México. Y más allá de nuestras percepciones logremos romper el muro de la apatía y la indiferencia y acudamos este domingo a Votar. Votar por el mejor candidato o candidata, votar por la mejor propuesta, votar por lo que oferta el protagonista que habrá de representarnos en el Congreso de la Unión.
Nos conviene a todos asumir y ejercer este derecho. No debemos dejar nuestro voto en la orfandad. ¿No lo cree? Rompamos con las estadísticas del abstencionismo, porque participando construiremos sin duda un país más justo y democrático. El compromiso es este domingo 7 de Junio.

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