Nuevo Laredo, Tamaulipas.- De los seis ejidos que tenían sistemas de riego solo queda uno, debido a que la sequía de años anteriores obligó a los productores de la tierra abandonarlos y esperar mejores tiempos, toda vez que los equipos y sistemas eléctricos fueron robados, por lo que ahora se dedican a la ganadería, mencionó el dirigente del Comité Campesino Municipal afiliado a la CNC, Alejandro López Robles.
El ejido Miguel Alemán es el único que subsistió al embate de la delincuencia, ya que su cercanía con el río Bravo le permitió a los productores seguir sembrando tomate, papa y maíz, principalmente, además de algunas frutas y legumbres y sorgo.
“Pero en este año no se sembró, ya que se estaban preparando las tierras como debe ser, y darles mantenimiento para su preparación, e iniciar el próximo año con la siembra”, mencionó el dirigente campesino.
Sin embargo, comentó que las lluvias han sido un bálsamo para el campo y las praderas, por lo que las necesidades de agua de los productores, no son tan apremiantes para regar.
Pero además del ejido Miguel Alemán, dijo López que existe un proyecto en el ejido Adolfo López Mateos, para el cambio en los sistemas de riego tradicionales, por unos más sofisticados y apoyados por la tecnología, ya sea de riego por aspersión o riego de pivote, lo que permitirá un ahorro importante de agua, y el alcance de mayor superficie con menos cantidad de agua.
“Ya fue autorizado, y solo se espera finiquitar detalles para echar a andar el proyecto e iniciar con la siembra de tomate y de algunas variedades de granos, pero sería a cielo abierto en donde los 14 productores invertirán su parte en este importante proyecto”, señaló.
Los proyectos iniciados a través del Módulo de Riego reciben un apoyo de los gobiernos federal y estatal de hasta un 60 por ciento, y al parecer se trata de una inversión cercana al millón de pesos para una producción estimada en una vez por año, aunque debido al clima, es probable que se pueda sembrar gasta dos veces por año algún producto.


