¿Policías fachosos?

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-Aparatoso operativo frente a la clínica del ISSSTE
-Presuntos federales vestían short, camiseta y tenis
-Evidente descoordinación entre autoridades federales

COMO si no fuera suficiente la incertidumbre, angustia y zozobra en que vive la sociedad de esta ciudad fronteriza, como consecuencia de la actividad delincuencial, agentes policiales actúan como si se tratara de un grupo rival.
El pasado viernes, poco después de la ocho de la mañana, cuatro presuntos agentes federales detuvieron a dos sujetos sospechosos que se desplazaban a bordo de un auto compacto de color blanco en el cruce de las calles Canales y Universidad, justo frente a la clínica-hospital del ISSSTE.
Lo de menos es la revisión de rutina o bien el arresto en flagrancia. Lo que realmente preocupa es que los presuntos guardianes del orden tripulaban sendas camionetas de color blanco, una con logotipo del gobierno del estado y otra sin identificación alguna. Pero más asombroso aún, es que los supuestos policías vestían tenis, camiseta y shorts y portaban armas largas, sin ninguna identificación que permitiese suponer que se trataba, efectivamente, de agentes policiales.
Los sospechosos fueron bajados de la unidad motriz e interrogados al tiempo que se realizaba una minuciosa revisión del vehículo.
Lógicamente, los numerosos automovilistas que transitaban por ambas avenidas en los cuatro puntos cardinales, además de los pacientes que acudían en demanda de atención médica a la clínica del ISSSTE, y los deportistas que caminan, trotan y corren alrededor del laguito atestiguaron el atípico operativo policiaco.
El paso de un convoy de la Fuerza Tamaulipas dependiente de la Secretaría Estatal de Seguridad Pública, en el carril oriente-poniente de la avenida Canales, permitió suponer la autenticidad de los aparentes policías fuertemente armados y vestidos con ropa deportiva.
Por al menos media hora, los cuatro presuntos policías federales entorpecieron el tráfico vehicular en esa hora pico, evidenciando una total descoordinación con otras autoridades que resguardaran el área y agilizaran el tráfico vehicular.
Ante la falta de información oficial, se desconoce si los dos individuos investigados cometieron algún delito y, por supuesto, el paradero de los mismos.
Independientemente del resultado de la investigación, lo lamentable y preocupante es que los supuestos agentes federales, presuntamente adscritos a la desaparecida Policía Ministerial Estatal, se trasladen en vehículos no plenamente identificados y vistan de manera que parecen todo, menos guardianes del orden.
Cierto es que en operaciones encubiertas agentes policiales no portan los uniformes oficiales de la corporación a la que pertenecen; sin embargo, también es cierto que en esos casos llevan al cuello distintivos oficiales que los identifican como autoridades.
Para desgracia de los matamorenses de buen vivir que atestiguaron el presunto operativo policial, la zozobra y temor no se hicieron esperar, temiéndose que el asunto se saliera de las manos de los cuatro fachosos presuntos agentes federales.
No se requiere tener más de dos dedos de frente para imaginar lo que pudiera haber ocurrido si un grupo delictivo decidiera rescatar a los detenidos en caso de pertenecer a su organización. También, es fácil predecir un escenario en donde hubiesen intervenido otras autoridades federales o militares y toparse con cuatro individuos portando armas de grueso calibre, sin identificación visible, vistiendo short y camiseta y calzando tenis deportivos.
Por lógica simple y por su propia seguridad, ante la sospecha de tratarse de individuos fuera de la ley, los protagonistas del operativo debieron solicitar apoyo, lo mismo para resguardar el área y brindar seguridad a los ciudadanos, que para dirigir y agilizar el tránsito vehicular.
El problema es que las distintas corporaciones federales, militares y municipales no confían entre sí, lo que, en consecuencia, deriva en situaciones de riesgo como la ocurrida, la mañana del pasado viernes frente a la clínica-hospital del ISSSTE.
Ni hablar.
Y hasta la próxima.
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