Hace convenios el ITEA con institución es educativas

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El Instituto Tamaulipeco para la Educación de los Adultos (ITEA), lleva a cabo convenios con algunas instituciones educativas, con la finalidad de que los alumnos que no hayan realizado su servicio social, lo puedan aplicar en dicho organismo durante 4 meses, informó su titular, Verónica Flores.

Uno de los convenios es con el Conalep, y se está en pláticas con los Cebetis 137 y 234, para que los alumnos de estas instituciones educativas apliquen en el ITEA su servicio social, ya que se trata de un compromiso establecido por los gobiernos federal y estatal, para abatir el analfabetismo en la entidad.

“En ese sentido hemos venido trabajando para que las personas que no sepan leer ni escribir, que se acerquen con nosotros para darles información de los círculos de estudio que tenemos, por lo que hemos tratado de establecer este tipo de lugares cerca de los domicilios”, mencionó la funcionaria.

De este modo, añadió que unos 40 alumnos del Conalep ya están integrados con el ITEA en los círculos de estudio, debido a que en su momento no realizaron su servicio social, y confió que pronto se integren alumnos de los Cebetis y de los Cobat.

Sería hasta enero cuando más alumnos se puedan incorporar al ITEA para que lleven a cabo su servicio social, “y en los Cebetis están en la misma situación, ya que el período para el servicio social ya pasó, pero veremos quienes no lo hicieron para que se incorporen con nosotros”, señaló.

Ya durante las pláticas que se tiene con los alumnos, dijo Flores que algunos se interesan más por estar con el asesor, como apoyo frente al grupo, pero también hay alumnos que se interesan más en apoyar al ITEA en asuntos administrativos.

Otros lo hacen en el llenado del registro para facilitar más al asesor que siga atendiendo los círculos de estudio, además de alumnos que se interesen más en las tareas de promoción de los asesores y el técnico docente.

“Hay que ir a campo, hay que ir a tocar puertas para poder saber cómo anda la gente y tener un trato más cercano con ellos y platicar, porque el que incorporemos a una persona que no sabe leer ni escribir ni escribir, hay que hacer roda una tarea de convencimiento, porque no fácilmente lo reconocen, ya sea por pena o temor a burlas, pero les decimos que nunca es tarde para aprender”, comentó.

Los módulos son adecuados a cada persona, y los libros no son como los del sistema escolarizado, sino adaptados a sus necesidades, y para ello, los asesores los inducen al aprendizaje.