Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El gerente de la Comapa, Delfino González Muñoz, comentó que el programa de apoyo a los usuarios, como el de otorgar como incentivo a los usuarios puntuales en sus pagos durante 6 meses continuos un porcentaje de descuento, terminó en junio.
Pero dijo que existe también una bonificación del 8 por ciento a quienes paguen anualmente este servicio, lo que dijo, ha permitido a dicho organismo operador del agua mantenerse con números negros actualmente, y señaló que ello se debe al pago puntual de los usuarios.
Sin embargo, reconoció que para obligarlos a que paguen, se les corta el agua a los que no cumplen, “y eso es el castigo o una llamada de atención para que acudan a pagar, y después, en atención a ello al cumplir con el pago puntual, se les otorga un 5 por ciento de incentivo, además del programa del 8 por ciento por pago anual, nos ayuda a financiarnos para poder pagar adeudos que había muy fuertes y que no podíamos pagar, y ese es el resultado de estas acciones”, comentó.
Al preguntarle de una demanda que este organismo municipal interpuso contra la Auditoría Fiscal, dijo que no se trata de una demanda, sino de una solicitud para que se reconozca el IVA con que cuenta Comapa a su favor, “y eso está en proceso en Monterrey, ante el tribunal correspondiente, y son más de 11 millones de pesos que estamos pidiendo que hacienda nos lo devuelva para poder invertir en obras de la Comapa”, comentó.
Dijo que la ley no les obliga a pagar esos recursos, y pese a que la Secretaría de Hacienda se los exigió, ahora solicitan que se les devuelva ese dinero, y para ello mencionó que la instancia es el tribunal.
Asimismo, justificó que la población pague impuesto por el drenaje sanitario, ya que a su juicio, “es agua también que ya se usó, y no tiene por qué negársenos, y aunque ignoro si otros municipios no lo paguen, es algo que por ley se reconoce que ese IVA es factible que se nos devuelva, aunque sea por drenaje”, expresó.
La solicitud de devolución de ese dinero ya tiene casi un año, y confió el funcionario que espera que pronto el pago se haga efectivo.