Reynosa, Tamaulipas.-Ante un Juzgado de lo Pena, fue enviado un sujeto quien está siendo acusado por ocasionar un escándalo en un negocio de lotería creyendo que se había sacado el premio mayor, pero lo único que se saco fue un pase pero para las celdas de la Policía Estatal.
El obrero revoltoso fue identificado como Obeth Emilio Martínez Herrera, de 23 años de edad, quien vive en su lujosa residencia ubicada en la calle Circuito Dorado, número 316, de la colonia Fraccionamiento Bugambilias quien fuera detenido por los Policías Estatales.
La persona que le puso “el dedo”, fue la señora María Teresa Jiménez Martínez, de 38 años de edad, quien tiene su residencia en la famosa colonia Hacienda Las Fuentes quien platico al Juez Calificador de turno, que el ahora detenido llego a su negocio ubicado en la calle Herón Ramírez mejor conocida como “La Calle del Charco”, en el número 930, de la colonia Simón Rodríguez.
Comento la afligida mujer que el sujeto entro a su negocio como otros tantos jugadores de lotería y que le pidió tres boletos de Progol, de esos donde se juegan los partidos de futbol y que repentinamente el sujeto como si anduviera mariguano comenzó a gritar que le dieran el premio mayor que se había sacado.
Clientes y hasta la misma encargada de ese negocio se quedaron anonadados cuando escucharon la noticia, y se imaginaron que la suerte a ese sujeto le cambiaria la vida al volverse millonario pero después de unos segundos de la histeria que tenía el ahora detenido finalmente los clientes no podían creerlo hasta que uno de ellos se armo de valor y le quiso dar unas “cachetadas guajoloteras” para que se aplacara, ya que el sujeto a la fuerza reclamaba su premio mayor a la encargada y temían le fuera a golpear.
La quejosa dijo que de inmediato tomo su teléfono y le marco al centro de emergencias 066, para que le enviaran unos gendarmes para que arrestaran al escandaloso sujeto quien por poco y arma un sainete a dentro del negocio, además aseguraron los policías estatales que el sujeto llevaba un cuchillo y que para ello le aplicaron las técnicas de entrenamiento que les dan en los cursos de control y confianza mismos que resultaron al someterlo y trasladarlo a las celdas de la Policía Estatal.
Finalmente el Juez Calificador de turno, consigno al agresor a la agencia Quinta del Ministerio Público, misma que enviaría el caso al Juzgado de lo Penal para que sean esas autoridades las que le resuelvan su situación jurídica.