Los hechos del primero y del dos de este mes, en el contexto federal, son muy relacionados, aunque diferentes.
El día primero de septiembre, a las cinco de la tarde, en un acto protocolario, el presidente del Congreso de la Unión, Jesús Sambrano Grijalva, recibió el Tercer Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto, de manos del Secretario de Gobernación, Lic. Miguel Ángel Osorio Chong.
Este hecho está apegado estrictamente a lo mandatado por la Constitución General de la República.
El día dos del mismo mes, al filo del mediodía, el presidente de los mexicanos envió su mensaje a la nación en el Patio Central del Palacio Nacional, en la Ciudad de México, donde estuvo la clase política del país.
Esta ceremonia del Ejecutivo Federal no es mandato constitucional. Se organiza como mensaje presidencial y precisamente como Informe.
Seguro que todos los mexicanos vimos en la TV y en las fotos del día 2, que el presidente Peña Nieto llevaba puesta la banda presidencial, cuando la Ley Reglamentaria señala que “…el presidente de la República debe portar la banda presidencial solo en cuatro situaciones:
1. En la transmisión del Poder Ejecutivo Federal; 2. Al rendir el informe anual frente al Congreso de la Unión; 3. En la conmemoración del ‘Grito de Dolores’; y 4. Al recibir las Cartas Credenciales de los embajadores y ministros extranjeros.
Tengo entendido que la Banda Presidencial es uno de los símbolos importantes del país, puesto que distingue a quien la porte, como el titular del Poder Ejecutivo y representante de los mexicanos. Su uso, y ase anotó, está reglamentado.
El comentario viene a colación porque en todas las fotografías -oficiales y no oficiales- el día del mensaje, aparece Enrique Peña con la banda presidencial y me parece que la legislación es clara en ese sentido.
Por lo visto los asesores presidenciales siguen fallando.
En temas locales le comento que según la reforma electoral, corresponde a Tamaulipas elegir a hombres y mujeres por igual para buscar el empate de género, ya que durante décadas los partidos políticos, a través de los varones se despacharon con la cuchara grande, dejando a la mujer rezagada.
He compartido con usted la inquietud de que el número de mujeres con luz pública es muy reducido y es posible que falten damas para cumplir con la cuota de género marcada por la ley.
La Cámara de Diputados Local requeriría de once mujeres e igual número de varones, para 22 distritos electorales. También son 22 mujeres (¿serían 23 varones?) que cada partido registrará para la elección de las 43 presidencias municipales y desde luego, el número igualitario para síndicos y regidores de cada alcaldía.
En la capital de Tamaulipas, una ríobravense de nombre Veronica Serna Gallardo, está moviendo los hilos para que su gestión como funcionaria del PRI-Tamaulipas no pase desapercibida, pues está intentando un apolítica de acercamiento de no Priísitas.
“No pretendo afiliar más tamaulipecos al partido, más bien estoy procurando una política de acercamiento del ciudadano común, del ciudadano apartidista o militante de otro partido político, a las acciones de mi partido, con actividades donde la gente se beneficie de verdad.
“Ya se organizó hasta en dos ocasiones el mercado rodante en la explanada del PRI-Tamaulipas, donde los productores de hortalizas y granos expenden sus productos con un mínimo de ganancia, evitando los intermediarios y en ambos casos, ha sido un éxito” dijo la riobravense Serna Gallardo.
Mujer culta, con estudios universitarios y empresaria restaurantera, Verónica Serna promete como militante del tricolor y advierte que ella no busca la alcaldía de su natal Río Bravo, ella quiere seguir sirviendo a su gente desde donde su partido la ubique.
El Gobernador Egidio Torre Cantú, a través del Lic. Rafael González Benavides, presidente del PRI-Tamaulipas, le invitó para como titular de la Secretaria de Gestión Social del Tricolor.