Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El maltrato, el uso excesivo de la fuerza y la mala calidad de la comida por parte de agentes fronterizos de Estados Unidos, y la extorsión y secuestro en Nuevo Laredo, son lo más usual por lo que se quejan los mexicanos que son detenidos en Estados Unidos y deportados por esta frontera, mencionó el director de la Casa del Migrante, Luiz Kendzierzki.
A ello se suma el frío extremo que padecen los migrantes cuando son encerrados en las frías celdas de los centros de detención, en donde pasan días y hasta meses encerrados bajo condiciones inadecuadas para una persona cuyo único delito ha sido el querer trabajar de manera indocumentada.
“Pero también en su camino rumbo al norte y aquí en Nuevo Laredo, hay también situaciones de extorsión y secuestro por parte de bandas criminales, y los migrantes se quejan de esto”, añadió el también religioso de la orden de los Scalibrini.
Mencionó que emigrar hacia el norte de México, y llegar hasta la frontera es difícil para un mexicano, lo será mucho más para un extranjero indocumentado, lo que dijo, es una situación muy adversa para los migrantes.
Sin embargo, dijo que no hay quejas que se presenten en contra de alguna autoridad o delincuente, “porque usualmente, el migrante que fue secuestrado, que fue extorsionado.
Él quiere irse, quiere salirse, ya no quiere más estar aquí, y planea regresarse a su lugar de origen, porque no quiere incurrir otra vez en esta misma situación”, comentó.
De este tipo de casos dijo el religioso que no tiene datos ni cifras, porque el migrante que ha pasado por eso lo único que dice es que fue secuestrado, extorsionado o ambas cosas, pero después calla y solicita ayuda para poder regresar a su comunidad o país de origen.
Por lo general se trata de extranjeros los que sufren de estas vejaciones, y en una cantidad menor la sufren los mexicanos.