El membrete de la UCD

La problemática que generan los autos americanos también llamados “chocolates” es seria y desde los que circulan por las distintas calles de las ciudades del estado, hasta las que se encuentran varadas en sectores y avenidas por fallas mecánicas o inservibles por diferentes causas, hace necesaria la atención urgente de las autoridades.
Son muchos los que circulan por las diferentes calles de Tamaulipas, la mayoría, sin ningún tipo de documentación que les permita su estancia legal en México, mucho menos podemos pedir que cuenten con un seguro de daños a terceros o de cobertura total, lo cual convierte este fenómeno en un problema grave.
A nadie pareciera importarle este asunto de la gran cantidad de vehículos de procedencia extranjera que entran al país, sin pagar impuestos, menos de la alta contaminación o accidentes que generan en las calles y avenidas; tampoco parece importarle a nadie que no paguen ni un peso por derechos vehiculares en los municipios donde permanecen en uso, ah pero eso sí, hay quienes se pelean por tal o cual membrete para afiliarlos, a cambio de ¿qué?, de nada que me parezca sea legal.
Bueno será saber ¿en dónde paran los recursos que por enlistar este tipo de unidades, obtienen agrupaciones como la UCD? o ¿qué tanto aportan a la autoridad en impuestos, para la reparación de las calles?, Me pregunto, quien responde por los accidentes que son causados por este tipo de automóviles que son conducidos por personas fuera de un padrón vehicular? ¿qué se hace cuando esos desconocidos, ocasionan o causan daños y abandonan su vehículo…
Interesante es saber que ampara el registrarse en una agrupación, como la que ya mencionamos, porque, a decir verdad, resulta difícil creer que la autoridad hacendaria o las mismas autoridades policiales no ejerzan su obligación ante los automovilistas que expresan estar ante una agrupación que no pasa de ser solo eso, una agrupación, que sólo enlista unidades de fuerza motriz, pero nadie sabe para qué y a quién beneficia.
El tema de los carros americanos merece una atención importante, puesto que sus propietarios también exigen calles en buen estado, colocación de semáforos o señales viales como todos los ciudadanos, pero en realidad, ¿qué aportan al estado o municipio?, sólo problemas al igual que las agrupaciones que auspician este tipo de irregularidades.
Hay quien pelea y demanda por la posesión de este tipo de membretes, pero se han preguntado ¿porqué no pelean por contribuir al orden? o por aportar recursos económicos por el daño que causan a las calles en donde transitan. Tal vez e hora que deban de pagar un impuesto que contribuya a la mejora de las ciudades en donde por todos lados hay vehículos abandonados.
En este tipo de problemática también hay otros culpables, además de las autoridades de tránsito o hacendarias, y ¿porqué no? hasta los propios alcaldes, ellos han dejado pasar este tipo de asuntos que también son de su competencia, sin dejar a tras a los regidores, que como es el caso de Victoria Joel Vázquez Barrón, solo es bueno para opinar, decir y sugerir a través de los medios de comunicación, pero, la verdad, en los hechos nada aporta.
Hasta la fecha son puras propuestas y buenas intenciones las que se han tenido para meter orden a este tipo de asuntos que afectan a toda la ciudadanía y mientras no exista una decisión o mano dura para meter en cintura a los “carros chocolates”, las agrupaciones y sus líderes seguirán enriqueciéndose al amparo de la autoridad y el ciudadano común padeciendo la embestida de este tipo de conductores y unidades que son un peligro latente en las calles donde transitan.