El presidente del Congreso del Estado Ramiro Ramos Salinas le ha dado un nuevo esquema de trabajo a la actividad del poder legislativo así como al trabajo de los señores diputados a quienes lo mismo se les ve en reuniones de trabajo, en sus oficinas que en los distritos a los que representan piando base con su gente.
El lema de la actual legislatura desde un principio se dijo es un Congreso cercano a la gente, y desde nuevo Laredo hasta Tampico y de Soto la Marina hasta Tula, sin dejar fuera ninguno de los 43 municipios de la entidad, se trabaja en el día a día para recuperar la imagen que se había perdido de los que es el Congreso del Estado y la labor de los Diputados.
Por muchas razones o circunstancia habrá quien califique positiva o negativa la actividad de los representantes populares, pero siempre habrá que analizar con el cristal con que se mira. Pero lo que si le digo es que se trata de darle un impulso a al trabajo de los legisladores quienes en su responsabilidad tienen tres compromisos y obligaciones esenciales, legislar, fiscalizar y gestionar.
Así de simple y aun cuando se trata de hacer leyes, en la actual legislatura se ha dado prioridad a la elaboración de leyes que de una manera u otra sirvan para algo a la sociedad Tamaulipeca y no sólo hacer leyes nada más por hacerlas, aunque para algunos el número de cuantas iniciativas se metieron y cuantas leyes se aprobaron, es más importante que la calidad o la efectividad de las mismas.
La fiscalización que aún cuando se pueda decir que se aprueba sin saber qué es lo que se autoriza o se avala, existen mecanismos de supervisión para cada unos de los entes y hay personal especializado en cada una de las áreas, contadores, abogados, ingenieros, constructores y muchos más profesionales que se encargan de vigilar la correcta aplicación de los recursos públicos, antes de ser aprobados y revisados también por los diputados.
Un Congreso cercano a la gente, y vaya que si es de contacto, todos y cada unos de los diputados de la actual legislatura tienen u oficina de gestoría y es ahí en dónde con trámites, apoyos directos o solución a las demandas de la población se mantienen en la cercanía que debe tener un diputado hasta para conocer de las necesidades del ciudadano y lo mejor resolverlas.
Para muchos estas tres cosas podría ser algo si como la obligación de un legislador y hasta pudiesen manifestar que para eso se les paga y tendrán razón, aunque también se debe de anotar que en mantener contacto con la gente, rendir un informe de actividades como lo establece la ley, cumplir con sus obligaciones de representatividad y hacer la chamba también genera otro tipo de problemas para alguno legisladores y un ejemplo es Ramiro Ramos Salinas.
Así es mi querido y único lector a Ramiro Ramos Salinas Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado se le ha calificado de todo, menos de flojo, ah sido objeto de una serie de cuestionamientos y hasta señalamientos de todo tipo, de golpes bajos de campañas veladas en su contra y hasta de una que otra acción dirigida, pero afortunadamente como dice el dicho golpe que no mata fortalece.
Por ello es Ramiro quien imprime mayor efectividad a las actividades diarias, cumple con la responsabilidad de servir y al igual que cada unos de los integrantes de la legislatura realiza en el día a día lo que debe, su chamba y sirviendo a los demás, que si hay es o será, es otra cosa, pero por lo pronto cumpliendo con el deber de hacer, legislar, fiscalizar y gestionar, así nada más y cuál debe ser, sin más, ni menos.