Envían al penal a presunto homicida que dio muerte a su amasia

Reynosa, Tamaulipas.-Ante el Juez Segundo de Primera Instancia del Ramo Penal, Licenciado Andrés Escamilla Hernández, resolvió la causa penal número l57/20l5, instruida en contra del inculpado Ramón Leija Perales, como presunto responsable del delito de Homicidio Calificado cometido en agravio de quien fuera su esposa y llevara el nombre de Esmeralda Hernández Ramos, por lo que en breve será enviado al Centro de Ejecuciones y Sanciones.

Habiendo encontrado suficientes elementos presentados por el agente del Ministerio Público Investigador dentro de la averiguación previa penal número 984/20l5, así como el resultado del interrogatorio a que esa persona fue sometida por la agente del Ministerio Público adscrito a ese tribunal, al cumplirse el término Constitucional, considerando suficientes dichos elementos para decretarle el Auto de Formal Prisión como presunto responsable del delito de Homicidio Calificado, cuyo contenido le fue notificado al filo del medio día en la celda de la Policía Estatal Única Acreditable, por la Secretaria de Acuerdos de ese Juzgado Licenciada Araceli Gutiérrez Dueñez.

En la citada diligencia estuvo presente el Licenciado Lamberto Rocha, en su carácter a abogado defensor del homicida de referencia.

Como es del conocimiento de la opinión pública vecinos de la colonia Fundadores, fueron quienes dieron aviso a las autoridades judiciales que en la casa marcada con el número 2l4, de la calle San José Onofre, se encontraba el cadáver de una mujer, la cual tentativamente había sido asesinada por su marido momentos antes, hacia donde se dirigieron y constituyeron el agente Tercero del Ministerio Público Investigador, Licenciado Jorge Carlos Sánchez Fernández, apoyado por el titular de la Unidad Regional de Servicios Periciales, Licenciado Pedro Sosa López, y personal de criminalística de esa área de la PGJE encontrando y dando fé de tener a la vista el cadáver de una persona del sexo femenino apreciándose varias heridas punzocortantes en diversas partes del cuerpo, así como golpes contusos en la cabeza, procediendo a trasladar el cuerpo al Semefo para que el médico forense le practicase la autopsia de ley.

En Tanto el presunto criminal en ese entonces identificado como Ramón Leija Perales, estaba siendo reportado como detenido por la Policía Federal en funciones de Ministerial del Estado y que en esos momentos lo estaban interrogando.

Ramón Leija Perales, debidamente aconsejado por su abogado defensor en su declaración rendida en la agencia del Ministerio Público Investigadora que ese día como a las once de la mañana llegó a su casa percatándose que una mejor hija de ambos de diez años de edad, estaba llorando, y al preguntarle a hija las causas le confesó que como siempre su madre la había golpeado, iniciándose así una fuerte discusión de orden conyugal, pero sorpresivamente su esposa presuntamente había empuñando un cuchillo con el que lo agredió con intenciones de lesionarlo, procediendo a desarmarla pero en la disputa por el arma punzo cortante le provocó dos heridas en el cuello a la mujer, misma que continuaba maldiciéndole, tal vez por ello no recuerda haberle provocado más heridas en el cuerpo, además dejó a su esposa tirada y tomó a su hija de la mano para constituirse en la casa de su madre a quien le relató a su manera lo ocurrido, sin embargo no la enteró que en su casa había dejado a su cónyuge sin vida.

El ahora homicida Ramón Leija Perales, ratificó en el Juzgado Penal al rendir su declaración preparatoria la misma farsa que su esposa lo agredió con el cuchillo con marcadas intenciones de asesinarlo.

Retomando la actual situación del presunto auto viudo ahora enfrentará el juicio en forma y obviamente la defensa tratará de convencer al Juez hasta de que su cliente obró en defensa propia pero se espera que la reacción y acciones futuras de la agente del Ministerio Público Adscrita a ese tribunal le aplique la sanción merecedora por el delito que cometió, por lo pronto será enviado al Centro de Ejecuciones y Sanciones en la espera de su sentencia.