El “Pirruris” de normatividad

Los pleitos que se registran en las escuelas de nivel medio superior y superior en la entidad, entre los estudiantes siguen acaparando los espacios informativos, las redes sociales y las quejas en las agencias del ministerio público, pero también en la Comisión Estatal de Derechos Humanos y al perecer, aun no existe una solución a este problema.
Que si los jóvenes se golpearon, se insultaron o amenazaron por el motivo que sea, pero siguen las agresiones y los pleitos de nunca acabar en las instituciones educativas y en ocasiones, para variar, también se da este tipo de agresiones y violencia, entre los mismos maestros y padres de familia, pero a nadie parece preocuparle.
Y como van a poner orden, si desde las mismas oficinas de la Secretaria de Educación pareciera que se fomenta este tipo de actitudes y lo que se cree que es el departamento regulador o sancionador de este tipo de conductas, es la guarida de un vil pandillero que se golpea con los trabajadores que no lo obedecen, ahí en la misma, oficinas o el estacionamiento de la SET.
David Jesús García Flores, ha causado el terror en esa dependencia, fomenta la violencia y la agresión a quien simplemente le señala sus errores, a los que no comulgan con él, y a quien se atreve a denunciar sus múltiples abusos al amparo de ser el jefe del departamento de Normatividad.
Aunque existen motivos suficientes, documentados y con pruebas para haberlo dado de baja, a nadie parece interesarle el asunto, no son pocas las veces que como un vil pandillero ha mandado a dos o tres incondicionales a desinflar los neumáticos de quien no obedece sus órdenes.
Arnaldo González Herrera sabe los antecedentes de este personaje que se dice “intocable”, que trata a los trabajadores con la punta del pie, a veces hasta por no irle a comprar los tacos al puesto de la esquina, porque a decir verdad; a la oficina solo llega a ofender, agredir e insultar a los empelados que están bajo su mando.
En las instituciones educativas hay quejas y pleitos debidamente comprobables de esta persona que en vez de llegar a solucionar un conflicto llegaba a crearlos, amenazando a los docentes quienes en muchas de las ocasiones lo han denunciado ante sus delegaciones sindicales por estos mismos motivos.
La advertencia ha sido clara en contra del “pirruris” de normatividad y quienes se quejan, señalan en una misiva entregada a la autoridad, que han sido objeto de agresiones verbales, físicas y laborales, pero ya no están dispuestos a tolerar un abuso más de este personaje que se jacta de que su papi es miembro rotario y conoce a los miembros clase política del Estado.
No es la primera ocasión que los trabajadores del área de normatividad se quejan de este pandillero que tienen como jefe, solo que esta ocasión, la advertencia ha sido más seria, si no se actúa en consecuencia a la queja habrán de tomar las medidas que sean necesarias, llegarán ante la instancia que deban llegar y que sea “papi” quien ponga atención a los desfiguros de su chamaco callejero.
Es preocupante que desde las mismas oficinas, se genere este tipo de problemas, peor que un funcionario utilice la violencia verbal, física y laboral en contra de sus subordinados, pero más aún que sea en esas mismas oficinas en donde se vierten amenazas más serias en contra de los trabajadores que solo cumplen con sus obligaciones y que tuvieron la des fortuna de tener un pandillero como jefe.