El error

0

Defino como político, a la persona que se dedica a la política, interviniendo o aspirando a intervenir en el gobierno de un Estado, comunidad o municipio. Incluso cuando se trata de política laboral, en asuntos sindicales.
Lo anterior tiene su sustento cuando observo el actuar de algunos políticos locales, con aspiraciones nacionales y percibo que no consultan a personal especializado en imagen, como los publirrelacionistas.
Convengo que es importante el método de observación del entorno, pero también que lo es el asesoramiento oportuno de un profesional en imagen pública, para tratar de amortiguar las consecuencias de errores.
Son varias las empresas automovilísticas que sin necesidad de una demanda de los clientes, al percibir un error de calidad, por ejemplo, llaman a los clientes para que acudan al proveedor de servicio y en forma gratuita les cambien llantas, reparen bolsas de aires o sustituyan alguna pieza del vehículo.
No es necesario vivir en los Estados Unidos para que el cliente viva la experiencia de un buen servicio. Incluso se han escuchado avisos en la radio o leído en los periódicos que la empresa automotriz invita a los propietarios de los modelos determinados para que se acerquen a un concesionario y se repare el daño o error.
Estos hechos han demostrado que la imagen dejada en el consumidor es de confianza, es de satisfacción, porque el cliente, vuelve a comprar la marca.
Hace varias décadas, una compañía norteamericana, productora de alimentos de bebé, por alguna causa, alguno de sus lotes, provocaron la muerte de varios niños mexicanos. Los alimentos y productos como ropa de bebe, juguetes y biberones -jugos, comida, postres- se dejaron de vender por un tiempo en México.
Al cabo de dos años, la marca apareció en el mercado nacional y las ventas retomaron su rumbo. Hoy la marca sigue siendo una de las preferidas por las madres tanto mexicanas como de los Estados Unidos y otras partes del mundo.
Lo anterior viene a colación por los hechos suscitados el lunes pasado en el Poliforum Victoria, luego de que el periodista victorense, José Inés Figueroa Vitela, fuera impedido para ejercer su labor y esposado por policías estatales.
El error de imagen, es que el día de ayer, por lo menos en los periódicos matutinos de la capital tamaulipeca, apareció una carta abierta firmada por el diputado federal Jesús Rafael Méndez Salas, también secretario general de la sección 30 del SNTE, donde pide disculpas públicas por la agresión al periodista victorense.
La sección 30 del SNTE, desde que nació el PANAL siempre ha intentado desligarse de acciones partidistas, aunque reconoce la militancia de un buen número de profesores y simpatizantes del magisterio para el Turquesa.
Bien sabemos que no es así, incluso estamos conscientes de que muchas de las decisiones se toman desde la Secretaría General de la sección, pero solo se infieren, no hay certeza en que sean como se piensa.
El mismo lunes, el presidente nacional del PANAL, Mro. Luis Castro, aclaró que a él le corresponden las cosas del partido, los demás “…son temas locales a los que no acostumbro intervenir”, cuando se le preguntó su punto de vista en la doble función del líder local y diputado en San Lázaro.
La carta que se aduce está firmada por el diputado federal, con los logotipos del SNTE y del PANAL, se lee entre líneas del amasiato entre las dos organizaciones y más cuando Rafael Méndez, se disculpa por unos hechos.
El evento del Poliforum Victoria fue del Partido, se supone organizado por el Turquesa y el único responsable, como así lo ha admitido es Mariano Lara Salazar en su calidad de presidente, no Rafael Méndez, que solo –se supone- fue invitado, como el mismo Luis Castro Obregón.
Mariano Lara, Presidente del PANAL-Tamaulipas, ha ofrecido “…una disculpa pública al comunicador que resultó afectado así como a quienes se sintieron agraviados por dichos hechos, para el Partido Nueva Alianza siempre la labor de los medios de comunicación es trascendental para la vida política de nuestro Estado”.
No cabe duda que el SNTE Tamaulipas requiere de la autoridad de un asesor de imagen que dirija las relaciones públicas de la sección.