Las condiciones mecánicas en las que se encuentran la mayor parte de las unidades de la Delegación de Tránsito local, de este y varios de los municipios de Tamaulipas, dejan mucho que desear, están para llorar, la verdad, llegan más rápido, los agentes a pie o en transporte público, que en sus unidades oficiales.
Así es mis queridos lectores, la problemática que se registra en el área vialidad de este Municipio sí que es grave, porque son los ciudadanos los más afectados por la falta de agentes en las afueras de las escuelas para ceder el paso a los estudiantes, agilizar el tráfico vehicular o bien para atender algún percance, esto correspondiente al área de peritos.
Los agentes de vialidad son algo así como un mal necesario, claro, se encargan de vigilar que se acate por parte del ciudadano las disposiciones que establece el reglamento de tránsito vigente, aunque algunas ocasiones se abusa de sus ordenamientos para multar a los automovilistas y de esta manera recabar recursos que seguro estoy no precisamente paran en las arcas del Ayuntamiento.
A los elementos de las corporaciones policiales, antes se les proporcionaban uniformes, ahora creo que los pocos elementos que existen en las filas policiales de esta delegación se tienen que hacer coperacha para comprarse los suyos.
También se les proporcionaba armamento y las herramientas necesarias para realizar sus actividades cotidianas en la capital del Estado, hasta gases lacrimógenos o fornituras traían.
Ahora ni el medio millón de pesos que reciben por concepto de multas les alcanza para mejorar su aspecto personal, las condiciones de trabajo o tan siquiera resolver las más elementales necesidades laborales para ofrecer un servicio de calidad al ciudadano, al que tanto afectan con la aplicación de las multas.
Al menos en lo que se refiere a esta ciudad, en los dos últimos meses se ha infraccionado a por lo menos 300 conductores, según los agentes de tránsito por violar el reglamento, vaya usted a saber en cuántos casos sea cierto, lo que si es cierto, es que eso ha generado un importante ingreso de recursos a las arcas municipales que nadie sabe en qué son aplicados.
Lo mismo pasa en los Municipios de Reynosa, Mante o Tampico por mencionarle algunos, donde son los agentes de tránsito, los que padecen la falta de unidades motrices para desempeñar su cargo, aunque, no omito reconocer el pésimo trato que esto les dan, al menos a las patrullas que se les entregan.
De lo que sí está en todo su derecho el ciudadano, es de exigir que se transparente el manejo de estos recursos, que se dote de equipo a una corporación y que se proporcione un servicio eficiente a la demanda de un conductor que paga impuestos, puntualmente, además de las multas que se le aplican por cualquier motivo o violación al reglamente de tránsito.
También se agrega a la relación de multas, los impuestos y pagos por nada, lo que los victorenses hacen a la empresa Victoria Meter, la encargada de colocar un sin fin de parquímetros en ciudad Victoria y que representa una negocio para unos cuantos, porque la verdad nadie sabe, ni cuanto se recauda y menos en que se gasta el recurso, que supongo, en alguna mínima cantidad va a parar a las arcas municipales.
Quejas en contra de esta empresa hay muchas, lamentablemente todas al aire porque nadie las atiende, menos resuelve, los mismo se padece en otras ciudades del estado en donde alguien debería de poner atención de cuanto y en que se gasta todo este recurso del cual es despojado el ciudadano común.
Por lo pronto, bueno sería que parte de esos dineros se destinen a la compra de unidades automotrices, motocicletas y equipo de trabajo a los agentes viales que pese a que se convierten en el azote de los conductores es importante lo poco o mucho que hacen para ordenar la vialidad y hacer cumplir los reglamentos en esta materia en las diferentes ciudades de la entidad, aunque sea algo así como ponerle dientes a las delegaciones locales.