A una jornada de celebrarse la máxima fiesta religiosa de los mexicanos, los fieles y religiosos están en la víspera de acudir, un año más, al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe para cantar las mañanitas a la Virgen del mismo nombre, y a nivel nacional, ver en la televisión ese acto que más es publicitario que religioso, donde actores de nuestro país acuden con un aparente fervor a cantar una de sus melodías a la “morena del Tepeyac”.
Seguramente estará Lucero, Daniela Romo y muchos más, varones y damas, que tendrán la cobertura mediática de la medianoche. En nuestra ciudad habrá una hermosa y emotiva fiesta en el marco del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, como se estila tradicionalmente, y habrá lo que siempre se reúne en este tipo de festividades populares que, sin convocatoria alguna, reúnen a más gente que cualquier mitin político.
Pueden ser varias las razones por las que sucede lo anterior, pero lo importante es que hay un enorme fervor por demostrar esa devoción mariana y cariño hacia la figura más representativa de la Iglesia católica en el país.
Ya con días de antelación se han llevado peregrinaciones al Satuario por parte de empresas, instituciones políticas, privadas, educativas y de toda índole, que en sus tradiciones programas esta marcha hasta el Santuario, y dejan constancia de su inquebrantable fe, pidiendo por esas cosas que también se piden en política: salud, seguridad, bienestar y todo tipo de bendiciones para vivir mejor.
Por parte del Ayuntamiento de Victoria, se prepara un operativo de seguridad y vialidad para poder permitir la circulación de automovilistas y otro tipo de usuarios de nuestras calles, así como también dar facilidades a los peregrinos que acuden también de otros puntos del estado, principalmente, de la zona del Altiplano tamaulipeco.
Veremos seguramente grupos de danzantes que alegran con su vestimenta, ritmo y pasos armoniosamente ejecutados, las danzas dedicadas a la Virgen de Guadalupe, y ya en el sitio principal, no faltarán los fuegos pirotécnicos, bendiciones, la Misa especial, y lo que rodea este evento: puestos de vendimia de comida y otros artículos, propiedad de gente que busca cualquier motivo para salir a buscar ganar unos pesos para su hogar, para sus hijos, esperando que la Virgen haga ese milagro tan especial que es la subsistencia.
Los aspectos que tienen que ver con la religión en nuestro país son muy especiales, muy importantes por la trascendencia que tienen sobre la mayoría de las personas; somos uin pueblo que guarda mucho sus costumbres de este tipo y observa las tradiciones que nuestros abuelos y algunas veces nuestros padres nos han heredado.
Aunque hay un cierto dejo de indiferencia en muchos jóvenes, no podemos dejar de pensar que quienes tienen a su cargo la instrucción religiosa han llevdo a cabo algunas acciones que no concuerdan con lo que establecen las lecturas y las doctrinas en general, y se torna como muy urgente el hecho de retomar las ideas de cada uno de los credos que se profesan, en aras de encontrar la observancia de éstos y la mejora en los niveles de vida de muchos.
¿Por qué decimos lo anterior? Porque aunque en ocasiones tenemos mucho que ver con el concepto de fanatismo, somos creyentes de una fe en cualquiera de sus formas, y en ese sentido procuramos conducirnos, tratando de entender qué dicen los libros que se emplean para nuestra instrucción religiosa, y procurar llevarlos a la práctica, aunque haya personas que más tardan en darse tres golpes de pecho en un templo que en salir a delinquir, a robar, a ser fraudulentas acciones o peores situaciones que no sabemos como se pueden calificar, pero sí entendemos que no son lo mejor que digamos.
El caso es que este 12 de diciembre nos convertimos muchos de nosotros en verdaderos guadalupanos, y esperamos que se manifiesta la morena del Tepeyac, con un milagro que venga a cambiar el sentimiento de miedo nocturno, de inseguridad, o desempleo que priva en el medio ambiente, aunado a otros que seguramente serán conjurados… ojalá no tarden tanto.