Tradicionalmente, en estas fechas se llevan a cabo un sinnúmero de fiestas que tienen origen religioso y que hoy son un buen pretexto para reunirnos con los amigos, familiares o con la gente que labora o estudia con nosotros.
Las posadas son parte de las tradiciones decembrinas que aún conservamos en nuestro país, y son objeto de innumerables comentarios en ambos lados: positivo y negativo; algunas personas consideran que la fiesta religiosa en la que se recuerda la peregrinación de José y María hacia Belén, en busca de un sitio para ver nacer a Jesús, el Hijo del Hombre, y en ese marco se hace una añoranza de los tres reyes de oriente, conocidos como los Tres Reyes Magos.
Historias, leyendas, tradiciones…
Un poco de cada cosa en estas fechas, y los enemigos de las mismas consideran que se han profanado en el sentido de que hoy en día son pretextos para embriagarse y hacer desmanes durante la temporada que debiera ser, como marca la Iglesia, de preparación para recordar el nacimiento de Jesús de Nazaret.
El caso es que tenemos los dos puntos de vista: positivo y negativo. Usted deberá ubicarse seguramente en uno de ellos, y esperamos que haya hecho la elección adecuada.
Y en la política hoy todo mundo se prepara para su propia posada, donde llegarán sus peregrinos en forma de grupos políticos o de sectores de partido, en aras de manifestar el apoyo para una candidatura que bien puede ser la de la gubernatura, una alcaldía o una diputación local, y en el menor de los casos, ser parte de la plantilla de algún ayuntamiento como regidores, síndicos o lo que sea, en la inteligencia de que no importa mucho lo que surja, ya que no se toma muy en cuenta trayectoria y esas cosas que antes eran importantes.
Todos buscarán llegar a pedir buena posada, y para ello, se deberán acercar a la Santísima Trinidad política y electorera, para recibir la luz, los regalos deseados, y sobre todo, el hecho de poder cristalizar un sueño que muchos tienen y muy pocos alcanzarán.
En el PRI, siguen preparando todo lo necesario para la convocatoria que, seguramente, en el venidero enero de 2016 estará ya publicada para proseguir con el registro de quienes aspiren a estos cargos, y entonces, habrá ya una estretagia forma para mantener el poder.
El problema más significativo lo tendrán en la elección de los colaboradores que quieren estar cerca de la campaña principal, aunque con más ambición que inteligencia; de todos es sabido que unos –y unas- de estos militantes aprovechan los tiempos electorales para garantizar un sustento más decoroso a sus familiares, lo que se conoce en el arroyo callejero o en las plazas públicas, como la oportunidad de hacerse de recursos en forma ilícita, aprovechando las oportunidades que la dirigencia les otorga, y casos como ese abundan, sobre todo en áreas estratégicas donde informan algunas cosas, pero dicho sea con conocimiento de causa, se aprovechan para quedarse con el recurso.
Esa será la dificultad para quien resulte candidato a gobernador y para el presidente del CDE tricolor, ya que a veces ese tipo de personas son impuestas por otras instancias, y en ese sentido, como lo hicieran algunos “malos pastores”: se llevan el oro que era para la causa del recién nacido –en el caso político: el candidato- y pellizcan los recursos de la mirra y el incienso, aunque éste último no lo tocan mucho por su mentalidad de ser superiores, cuando en verdad falta mucha calidad humana por demostrar en ese sentido.
Lo importante en estos casos es tener una adecuada selección de quienes colaborarán, para que el proyecto cristalice con éxito, y no tengan las amargas experiencias de antaño, donde la voracidad de algunas personas propició una nublazón en las estrategias electorales que, a la postre, resultaron con un amargo resultado.
Todos quieren posada, y se visten de peregrinos, porque todos quieren estar ahí.
Aunque estos días decembrinos haya que tomarlos como un descanso, para tomar vuelo y embestir con todo.