Pobres partidos pobres

Hace muchos años, en los partidos políticos había personalidades en muchos sectores y secciones: recordamos que en el Partido Revolucionario Institucional existía el Frente Juvenil Revolucionario –FJR-, el sector obrero, el sector campesino y pare de contar.
Con los movimientos feministas que no han conseguido gran cosa en el país a través de los años se crearon agrupaciones de féminas que, peleando por una equidad de género buscan siempre ser favorecidas por una política hasta cierto punto “chicharronera” – falta de altura, de calidad- que les haga ver como féminas importantes, cuando muchas de ellas no tienen la estatura profesional, personal, social o humana para serlo.
Aclaramos: hay mujeres y hombres excelentes, buenos y buenas, regulares y con escasa calidad: no es privativo de un género, y en ese sentido, exigimos no se tomen los comentarios como antifeministas, sino como una forma de pensar que no está de acuerdo en que exijan lo que por trabajo o derecho ganado a pulso no tienen.
Somos de la idea de que deben otorgarse igualdad de oportunidades a jóvenes, obreros, profesionistas, campesinos y mas, tanto del sexo femenino como masculino, en base a su capacidad y calidad política y humana.
Y en ese tenor, dejar de pugnar por las absurdas reelecciones que, en los sindicatos oficiales son el pan de todos los días, y para muestra, usted sabe a cuales nos referimos.
Acabamos de ver la manera absurda en que buscan eternizar en el sindicato de salud al doctor Sierra, o a blanca Valles en el de los burócratas estatales, y surge la pregunta: ¿Tan pobres son los partidos políticos que no tienen más que esas devaluadas y vetustas cartas políticas?
No sabemos donde estarán los cuadros de jóvenes y nuevos valores, pero ya ve, sucede como en Jaumave, que en lugar de dar paso a políticos honestos, jóvenes y con nuevas ideas fomentan el cacicazgo de los Gudiño que está más que probado que no tiene nada de claro, ni honesto, ni progresista.
O de una Magdalena Peraza que, luego de traicionar al PRI traicionó al PAN y vuelve al tricolor. ¿No sabrán los que deciden y dirigen que agravian a sus militantes?
Por eso surgen los independientes, porque vemos siempre los mismos nombres, sin dar oportunidad a los nuevos valores de la administración pública.
Es tiempo, suponemos, que los partidos entiendan que dejó de ser cada instituto político la cueva de Ali Babá y se han convertido en opciones ciudadanas, y deben dejar el paso a los que surgen con nuevos estudios y nuevas ideas.
México está hundido por la falta de oportunidad a los nuevos valores, por seguir con los mismos caciques y vividores de siempre, que a ojos de todos se enriquecen insultantemente, trafican con plazas, puestos y privilegios laborales, pero nadie se atreve a decirles nada por temor a represalias.
Como que ya es tiempo de hacer algo al respecto, en bien de los que mantenemos a los políticos y que somos los ciudadanos ¿no cree usted?
Y luego vemos que el fenómeno se repite en Acción Nacional y veremos al mismo contendiente de antaño de apellido Soto, e insistimos: ¿No hay nuevos valores o nombres en la política?
O, ¿estamos condenados a ver siempre lo mismo?
Ya dejémonos de los Gustavos, los Arturos, los Sierritas y los sempiternos líderes sindicales: hagamos algo por mejorar este remedo de nación. Busquemos un Tamaulipas mejor para nuestros hijos.
Dejemos los espacios a ellos, nuestros hijos, nuestros nietos, los que vienen con ganas. No seamos egoístas, vividores y avorazados, por favor.
Todos tenemos derecho a llegar, pero si los de siempre no se quitan… está muy ca… nijo.