Multas sufren incrementos

Nada más justo para muchos que el que se aumente, más que los impuestos, las multas para quienes infringen algún reglamento, aunque la parte que no funciona muy bien que digamos es el atractivo descuento que se hace por un pago oportuno y pronto.
En ese sentido, sabemos que pasar una luz roja cuesta poco porque se puede disminuir hasta en la mitad, y si a eso agregaos que se conoce a tal o cual elemento de la Presidencia Municipal, pues de plano, solo se gasta papel de infracciones sin beneficio alguno para el erario municipal.
Algunos funcionarios son de la idea de que las infracciones deben ser reducidas, y ponen la justificante de la situación económica de la mayoría de la población.
Cierto, somos un estado de gente pobre en su mayoría, y eso propicia que se busquen pagos y costes bajos, que la gente pueda cubrirlos, pero cuando las infracciones son tan bajas, no hay forma de alentar a su cumplimiento y por otra parte, entendemos que alguien que guste de vivir adecuadamente, respetando los lineamientos y reglamentos no tiene por qué pagar una sola infracción.
Si una persona infringe una ley, y se le aplica una elevada multa con exigencia de todo tipo para cubrirla, tenga por seguro que no vuelve a hacerlo, porque le pesará en la cartera el infringir la ley; por el contrario, si son multas ridículas y además les dan el 50 por ciento de descuento por pronto pago, cualquiera verá que pasar un alto o cualquiera otra infracción pueden ser pan de todos los días, porque no implican sacrificio económico alguno.
Y entonces seguiremos viendo en nuestras calles a una bola de irresponsables, cínicos y abusivos conductores que no respetan el carril derecho, la luz amarilla o roja, los límites de velocidad, que conducen con el celular en la mano como si fueran realmente importantes, que se cruzan de un lado a otro sin luz direccional, que se paran donde quieran y ponen sus “flashers” pensando que por eso está justificada su estúpida actitud.
Y suponemos que si existiera una mayor carga en infracciones, seguramente el Ayuntamiento tendría suficiente recurso como para poder hacer frente a los compromisos que urge la ciudadanía a atender, como es el caso de las vías de circulación, por poner un ejemplo.
Todo cuesta dinero, y si no pagamos, difícilmente habrá para hacer las cosas, y es donde un buen programa de infracciones podría funcionar, porque la gente viviría con mayor apego a la ley, no nos convertiríamos en violadores de leyes constantes, y probablemente pudiéramos impactar positivamente en nuestros hijos, que, finalmente, son los que reciben el ejemplo de lo que somos y hacemos.
También, pensamos que no debe haber descuentos en las multas, y quien no las pague que sea objeto de un trámite judicial para que se le obligue a hacerlo y, entonces, vivir dentro de un marco de legalidad que añoramos todos en Victoria desde siempre.
Pero no hablamos de multas de tránsito, sino de obligaciones fiscales en general, es decir, impuesto predial, tránsito, pavimentación, construcción y todo lo que se refiere a una calidad de vida adecuada.
Sería interesante multar a los muchos abusivos que en calles aledañas al mercado Argüelles o a la avenida Francisco I. Madero se posesionan de las calles como si fueran propias y obligan a los automovilistas a no parar ahí.
A todos esos, habría que multarlos, así como a los que manejan como salvajes y no respetan a su pasaje, a los que manejan como locos o distraídos y les importa poco o nada lo que suceda.
Y todos colaborando en ese sentido, seguramente podríamos coadyuvar en tener una ciudad con más recursos, además de que, lo que ya tenemos, seguramente lo cuidaríamos mejor, porque nos estaría costando más.
Claro, una simple propuesta.

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