Cruzada de Salud

Ante el embate de los peligros sanitarios ocasionados por los mosquitos del Dengue, Chikungunya y Zika, hemos de ser más honestos con nosotros mismos y hacer algo que nos permita evitar la problemática que viven en otras entidades, y que, esperamos, no llegue a suelo tamaulipeco.
A través de los años hemos tenido problemas con el Dengue: el dengue hemorrágico se ha manifestado en pocas ocasiones, pero ha hecho acto de presencia en Tamaulipas, ocasionando inclusive decesos. Hace años que no se presentan fallecimientos por esta causa, porque se ha intensificado la lucha contra los mosquitos, entre autoridades y sociedad civil, que es la forma más adecuada para combatir este tipo de inconvenientes.
En ese sentido, el doctor Norberto Treviño García-Manzo, secretario de Salud en Tamaulipas ha conformado un equipo bastante numeroso de personas, especialistas y expertos en epidemiología, a manera de poder contrarrestar el avance del último mosco conocido como Zika, y que ya lo relacionan con problemas de anencefalia y otras cosas, aunque sin una aseveración científica comprobada.
El asunto es que Treviño García-Manzo ha pedido a todo su personal involucrado en esta batalla, extremar medidas y precauciones para que no se manifieste en forma abundante, que se pueda combatir con medidas tan básicas que no llevamos a cabo a veces, y son las que propician todos estos males.
Tan sencillo que es llevar a cabo acciones para evitar que haya acumulamiento de aguas y por consiguiente, criadero de mosquitos, y solo se requiere que queramos hacerlo y bien, ya que de eso dependerán muchas acciones que podamos padecer o disfrutar.
El dengue es ya un problema que se presenta cada año, y el Chikungunya es una nueva variedad de este tipo de moscos que ocasionan mucha molestia.
Hoy, el Sika viene a cambiar el panorama y ha hecho que se emita una voz de altera, principalmente en sitios donde existe mayor riesgo de tener aguas pantanosas, acumuladas o charcos que tienen años existiendo y se convierten en el sitio ideal para que un mosquito se desarrolle.
Pero Treviño no puede solo, ni con su ejército de médicos y promotores de salud; tampoco con los decenas de fumigadores que van de calle en calle, municipio por municipio, en camionetas y caminando, tratando de evitar que se propague el asunto.
La cosa es que tenemos que poner mucho de nuestra parte, porque finalmente, si no dejamos que entren a casa, estaremos, inconscientemente, propiciando el desarrollo de larvas de alguno de estos moscos, lo que nos llevaría a tener casos, infectar a más gente y convertir esto en una epidemia.
Pese a los recortes presupuestales que ha habido en el país y que afectan todos los rubros, el gobierno tamaulipeco ha inyectado una buena suma de recursos al problema de los moscos, porque complicándose ocasionan un caos sanitario y económico de enormes proporciones.
Hay que colaborar, por favor: si no sabe qué hacer, acuda a su centro de salud o jurisdicción sanitaria e infórmese sobre las acciones que se pueden realizar a fin de que no se complique el panorama epidemiológico en la entidad.
Finalmente, los beneficiarios de estos programas somos nosotros mismos, nuestros familiares, y tenemos mucho qué hacer. Estos días procure limpiar sus patios y jardines, asegurándose que no haya amontonamiento de agua en ningún rincón, y entonces, poder afirmar que hemos dado un paso importante en el combate a estas enfermedades que dejan muchísimas secuelas.
Del Sika, ya habíamos escrito en una anterior colaboración. ¿Qué hay que saber más del tema? Que podemos conjurar los peligros, siempre y cuando hagamos lo correcto, en el sitio correcto, y en el tiempo adecuado.

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