Sin que se pretenda ofender, llama poderosamente la atención el hecho de que los partidos políticos, en un afán comercial y mezquino, ambicioso y poco ético busquen a cualquier persona para contender por un puesto de elección popular.
Así, vemos individuos cuya honorabilidad ha sido puesta en duda por años, u otros que se han desempeñado en ámbitos distintos, que son elegidos para una candidatura. El reciente caso lo leímos este domingo, cuando el PRD anunció que Shira Cazar será candidata a alcalde por Victoria, y dieron una lista, según información recabada de un medio de información, de los que serán sus propuestas a ganar la elección, aunque dudamos que ese sea el objetivo: sabemos que los institutos políticos buscan únicamente obtener los votos necesarios parra seguir en la pepena de recursos fáciles, dinero mal habido, que les otorga una absurda ley electoral nacional y estatal a quienes juegan con la voluntad ciudadana, se disfrazan de partidos políticos y hacen como si les interesáramos realmente.
Algunos ciudadanos no están de acuerdo con la candidatura de los dos aspirantes a gobernador, tanto del PAN como del PRI, y tienen sus razones que, válidas o no, esgrimen en cualquier foro.
Ante ello, viene la pregunta obligada: “¿Y por quién sugieres que se vote?”
La respuesta, lapidaria es que no hay un ciudadano que busque ser gobernador, diputado o alcalde que tenga merecimientos sociales fuera de la ambición de un partido sin importancia para contender y quedarse con dinero.
Se comprran las candidaturas, se les entrega un dinerillo y listo: están preparados para obtener el porcentaje mínimo que obliga la ley para que nos sigan robando y quitando el dinero en forma de prerrogativas electorales.
Nada hay más oscuro y sucio que un dinero mal habido, sin duda alguna.
Grave el hecho de que el PRD recurra a personas sin experiencia política o administrativa; recordamos a algunos alcaldes y alcaldes sustitutos que poco tuvieron de políticos pero mucho de administradores, e hicieron una aceptable gestión.
Preguntaríamos a la candidata del PRD ¿cuál es su propuesta electoral para ganar y, en caso de hacerlo, que haría al frente de la comuna victorense?
Y eso lo preguntaríamos a muchos que, por ser parientes o amigos de los que deciden están ubicados en candidaturas, dejando fuera a los que durante años han luchado por ser políticos de carrera.
Nada más inmoral que lo anterior, sin duda alguna.
Y es la historia de siempre: lo vivió Puebla y Oaxaca con gobernadores sin filiación partidista, dolidos –ardidos- con su partido de siempre, el que los hizo ricos, porque no consiguieron una nominación, “chaquetearon” y se fueron con otros, ganando una elección por ellos y no por los partidos políticos, lo que nos hace pensar que éstos –los partidos- debieran replantearse su existencia, justificar el oneroso gasto que significan, o desaparecer.
Dice una persona cuya admiración es enorme, que en Inglaterra, Estados Unidos, España y otros lugares del primer mundo hay únicamente dos partidos y es suficiente: nosotros tenemos partidos por todo, los renegados forman otro partidito – Se sirven de actores fuera de época, entre otros- y entonces sí, ¡A mamar de la vaca gorda!
Esa es la realidad. Y en ese sentido, pediríamos a los diputados –candidatos- ser congruentes y reformar una absurda ley que hace ricos a unos cuantos y mantiene a una torva de haraganes, que hagan los cambios necesarios para que, quien no tenga aceptación social, por ninguna razón llegue a un cargo.
Que queden fuera los diputados de chiripa –plurinominales- porque esos no son elegidos por la gente, y es antidemocrática su figura, y que desaparezcan los partidos que en dos o tres ocasiones no ganen nada. Que se permita el financiamiento externo y dejemos los ciudadanos de mantener a esos holgazanes, a tanto vividor que, además, se paseo impunemente en vehículos blindados, pensando que a alguien le importan. Ilusos, corruptos y vividores, es lo que son. Y aplica para todos, n para un solo partido. Para que no haya malos entendidos.