La inversión de poco más de 240 millones en la carretera nacional que comunica al municipio de Nuevo Laredo, Tamaulipas con el vecino Estado de Nuevo León alegró los días de muchas familias, empresarios, además de organismos de la sociedad civil, que viven en la frontera y que utilizan esta ruta continuamente.
Más que por la inversión, por la buena intención de la diputada federal, Yahleel Abdalá Carmona, que se ha tomado muy enserio una de las obligaciones de los legisladores, que es precisamente la de gestionar apoyos y beneficios para sus distritos o municipios y por consecuencia responderle a sus representados.
La reparación de los más de 60 kilómetros de Nuevo Laredo, hacia la comunidad conocida como La Gloria, ha sido una de las demandas más sentidas de la población neolaredense, debido a la gran cantidad de accidentes ocasionados por el mal estado de este tramo carretero, en donde además se han perdido un importante número de vidas humanas, así fuera una sola, era necesarios tomar medidas al respecto.
Nuevo Laredo es el principal motor comercial de México, al vecino país del norte para el ingreso y exportación de mercancías de todo tipo a los Estado Unidos de Norte América. La demanda y principal queja venía precisamente de los transportistas, quienes alzaron la voz para solicitar, desde hace un buen tiempo ya, que se mejorara esta carretera, a la cual se le denominó “la carretera de la muerte” por sus malas condiciones.
De lo poco bueno que se anuncia en esta parte de la frontera Tamaulipeca, es sin duda alguna la inversión millonaria en este tramo carretero, que también es la principal ruta que los connacionales utilizan en las épocas vacacionales para entrar a México y dirigirse a los diferentes estados de la república para visitar a sus familias, después de haber trabajado arduamente en la unión americana.
Fueron varias las “intentonas” que realizaron alcaldes, ex alcaldes, empresarios, ex diputados federales, agentes aduanales y la misma sociedad civil, hasta que Yahleel se fajó en serio, tomando su papel de representante popular y logró, que por lo menos, se inicie con un estudio de la carretera, para cuantificar el daño y poner manos a la obra.
Hemos escuchado hablar, la hemos visto trabajar y hacer gestionar a Yahleel, que en poco tiempo ha logrado grandes beneficios, como el que ahora menciono, pero también ha estado centrada en su papel, porque a pesar de estar en los prospectos para la candidatura a la Presidencia Municipal ha preferido desde el Congreso de la Unión, hacer mancuerna con el Gobernador Egidio Torre Cantú, para atraer más recursos que beneficien a los tamaulipecos.
Por lo pronto, se dio un gran paso y desde los organismos de la sociedad civil de Nuevo Laredo como COPARMEX, CANACAR, empresarios y ciudadanos en general, quienes festejan este gran logro, que sin duda, atraerá primero, más seguridad para los usuarios de la red carretera y después un gran beneficio económico por la gran cantidad de mercancías se trasladan en por esta carretera.
Ojalá, así como lo ha hecho la legisladora federal por el distrito de Nuevo Laredo, lo haga también a quien le corresponda la gestión de los recursos para concluir la obra de la carretera Victoria – Soto La Marina y que “se ponga las pilas”, porque a más de cinco años de haberse anunciado la remodelación la misma, “nomás” no se avanza y pareciera que el usuario transita por un camino vecinal.
Desde el ejido Magañas hasta el entronque con la carretera Soto la Marina, existen tramos carreteros completamente destrozados, los cuales incluso, han provocado la pérdida de muchas vidas humanas, sin que hasta la fecha exista alguien que se haga responsable de esta situación, menos de la terminación de la obra.
El famoso “Puente Roto”, en el Municipio de Altamira, desde hace algunos años está abandonado, hoy, ya en ruinas, sin que nadie haga algo por abrir el paso, reparar el daño que sufrió o por castigar al contratista de esta mala obra, en verdad, ojalá que alguien se haga responsable de estas obras abandonadas, o al menos como Yalheel, no busque culpables, pero se ponga a trabajar para buscar soluciones.