Hablar con la verdad

Como parte de una comunidad universitaria menospreciada socialmente hemos de mostrar nuestro enojo por los acontecimientos de la semana que concluye, y que hacen énfasis en el incumplimiento del pago de una beca académica para dos estudiantes que se encuentran en Corea. La realidad dista mucho de lo que se dijo en su momento durante el plantón que llevó a cabo la madre de una de las estudiantes, adscrita a la Facultad de Trabajo Social, hoy Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano, donde dicho sea con precisión, no hicieron el trabajo de gestión en forma adecuada, y sugieren que hay facilidades extra-curriculares en el otorgamiento del apoyo.
No nos gusta ver que difamen a una persona, institución o administración sin un motivo valedero. En en caso de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, es importante saber que se tienen diversas formas para solicitar apoyos que les lleven a la realización de estudios en el extranjero.
Hoy en día, la UAT tiene muchos, pero muchos muchachos fuera del país haciendo estudios en sus áreas de influencia, y les ha entregado los apoyos que por ley corresponden.
Duele ver que expongan calificativos insultantes a nuestra máxima casa de estudios, cuando los protagonistas no hicieron el trabajo que debían, e inclusive se habla de documentos apócrifos que sustentan la solicitud de referencia.
Es importante destacar que para acceder a una beca de esta naturaleza, hay varios caminos, como puede ser el apoyo de Santander, CUMEX y otros que están en convenio con la UAT, y de esa forma de entrega el apoyo correspondiente a los muchachos.
Es importante señalar que, cuando hay un apoyo destinado a un joven estudiante, NO SE PUEDE DUPLICAR, lo que significa que, si en la Unidad Académica les dieron el apoyo para irse, como es el caso de la jovencita Gómez Almazán, no puede tener acceso a la beca Santander, porque sus postulados son muy claros, y la idea es beneficiar a la mayor cantidad posible de alumnos.
Se sabe que el dinero de las becas no alcanza para billete aéreo, hospedaje, alimentos y demás, y en ese sentido, se les hace hincapié a los alumnos y sus familiares que es un apoyo para que puedan llevar a cabo la estancia.
Sin embargo, hay quienes optan por hacer otros procedimientos a manera de conseguir recursos extraordinarios. En el caso que nos ocupa, hay que enfatizar que a los dos alumnos les fue depositada la cantidad acordada desde un principio, y de ello hay constancias administrativas en la propia UAT, sin embargo, lo que se pretende con este movimiento es un apoyo extraordinario, al cual, a fuerza de ser sinceros, no tienen derecho, porque no cumplen académicamente con los requisitos de las becas, y eso no lo han informado a la opinión pública, pese a que presentaron algún documento que no está dentro de la legalidad correspondiente, y entonces, si se llevara a cabo una auditoría, suponemos que la alumna de referencia tendría que devolver el monto de lo entregado, causar baja en la UAT por presentar documentación que no se apega a la realidad, y buscar otras fuentes de estudio y financiamiento.
Los movimientos que han llevado a cabo tienen una mano detrás, y es de alguien que tiene el poder para hacerlo y lo hace en forma periódica, beneficiando no a los alumnos de excelencia, sino a quienes se ajustan políticamente a sus necesidades y proyectos.
Eso se sabe de siempre, y mucha gente ha querido acabar con un disfrazado porrismo que aún vive en algunos puntos –los menos, afortunadamente- dentro de la UAT.
Y la limpia incluye sacar a esa gente que abusa de la buena fe de la opinión pública y se presenta como mártir, cuando saben que lo que tienen lo han logrado en base a acciones nada apegadas a la legalidad. Y eso debe castigarse, desde nuestro punto de vista. La UAT debe tomar enérgicas cartas en el asunto.

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