Campañas, “antes y después de…”

Sin duda alguna que habrá cambios en las campañas que para gobernador llevan a cabo ocho tamaulipecos en la entidad a partir de esta fecha: como es sabido de casi todos, el primer debate oficial ordenado por el Instituto Electoral de Tamaulipas se lleva a cabo el sábado 23, con los resultados ya conocidos por casi todos, debido a lo que esperábamos o esperamos de las propuestas de ellos.
No hemos pasado el evento cuando suponemos que gran parte de lo que ahí se haya escuchado ha tenido que ver con descalificaciones más que con propuestas electorales y de gobierno.
No nos debiera interesar mucho el que dicen unos y otros, como el qué harán en bien de todos nosotros, los tamaulipecos que esperamos cambios radicales y sustanciales en distintos rubros, siendo quizá el más importante el referente a la seguridad, problema que nos ha provocado que muchos de los nuestros se vayan de la entidad a buscar nuevos horizontes, y no por la oportunidad ue soñaron, sino porque quieren vivir tranquilos, o como dijeran David y Dany hace unas semanas: porque se han olvidado de vivir, y quieren volver a sentirlo.
Algunos protagonistas, sabemos, tienen en sus venas la idea de debatir con ataques sin fundamento, personales y de todo tipo con tal de descalificar a los que ya están enfrente de ellos.
Otros, sin embargo, estarán buscando la forma de hacer llegar una propuesta seria, congruente y realizable en aras de hacernos ver que son la opción necesaria para gobernar.
Algunos, como sabemos, tienen cerca de sí a un grupo de personajes que buscan aterrizar las ideas de las necesidades y lo que quiere la gente, sin embargo, no se debe perder de vista que no son bufones ni payasos de circo, y no se trata de caerle bien al electorado o ser el más guapo o el más ocurrente: se trata de ser la persona idónea en todos sentidos –o la mayoría que se pudiera-, y entonces, propiciar que todos o la mayoría votemos por esa opción y buscar exigir el cumplimiento de aquellas promesas de campaña.
Entendemos también que hay dos grandes protagonistas en la lucha electoral, y otros que son mera comparsa desde la opinión ciudadana; otros, sin embargo, tratan de hacernos creer que son auténticos y hasta pretenden emplear un lenguaje más vulgar que coloquial, para hacernos creer que son ellos una buena alternativa, dejando atrás su pasado difícilmente transparente, donde se cobijan muchos secretos de cómo conformaron su patrimonio personal, que hoy en día, es un insulto a las clases populares.
Y lo ven algunos desde esa óptica, porque suponen que es coincidente que sean tan “exitosos” como para, en un sexenio, convertirse en gente de clase media alta a clase extremadamente alta, con los recursos suficientes como para abrir y cerrar negocios todos los días.
Pero bueno, la idea de los debates es que conozcamos la ideología y propuestas de los ocho que participan, aunque, insistimos, sabemos que varios de ellos son contratados como tales, en aras de poder influir en el resultado, si no del triunfador, sí del que pretende arrebatar la victoria y se escuda en las dolencias exhibidas.
Triste resulta que para a gran mayoría de los virtuales electores los nombres de quienes encabezan “partiditos” o son independientes, no son conocidos, es decir, provienen de anónimos que emplearon esta alternativa para conseguir votos que les lleven a vivir del presupuesto, al menos, por tres años más.
Y es bueno, ojalá lo hayamos podido ver en la noche sabatina, que haya ese espíritu de lucha y de hacer bien las cosas, porque eso es lo que pretendemos, haciendo notar que mucho de lo que estos individuos son nada tiene que ver con lo que cada uno de ellos ofrece.
La hora de las promesas y cosas similareal.
s. Solamente esperamos que nos cumplan, que no quieran arreglar el mundo de un plumazo, y que no nos defrauden, porque ya estamos súper bien humillados, y eso no es bueno a nivel nacional.