Por ir en busca de caricias y pasión de una mujer presuntamente le roban

Reynosa, Tamaulipas.-Un calenturiento parroquiano que solicito los servicios de una mujer de la vida “galante”, la denuncio por haberle robado una cantidad de dinero al dormírsele el “gallo”, pero al ver el bronco en el que se iba a meter decidió mejor llegar a un arreglo satisfactorio y no tener broncas
futuras como la dama del tacón dorado.

Los hechos ocurrieron en las orillas de un tugurio de mala muerte del conocido y populoso Barrio del Centralito, donde acuden parroquianos, cinturitas, y calenturientos en busca de rendirle culto al dios Baco, y que en esa ocasión el afectado había acudido para ir a embriagarse a uno de tantos antros de vicio que se encuentran enclavados en ese lugar.

Ahí busco a la dama del taco dorado que ya conocía de hace tiempo, ya que es cliente distinguido Vip, y esta vez andaba con ganas de echarse una canita al aire, por lo que al solicitar los servicios de la damisela nunca pensó que le clavara “el diente”, luego de haberse quedado dormido tras unos cuantos minutos de fuego y pasión.

El afectado en mención dijo llamarse Raúl Ibarra Rodríguez, de 38 años de edad, quien es conocido en el mundo del comercio en pequeño como “El Pata Ibarra”, ya que tiene una pequeña lonchería, ubicada en las calles de la zona Centro.

Ese sujeto acudió a las instalaciones de la Policía Estatal, para ponerle “el dedo” a quien consideraba su amiga, ya que asegura que le robo 3 mil pesos de su pantalón pero nunca dijo que se había quedado dormido tras haber desenfrenado sus pasiones con la dama del tacón dorado.

Los policías estatales acudieron con la presunta ladrona, quien dijo llamarse Diana Hernández, de 31 años de edad, quien vive en la calle Quintana Roo, de la zona Centro, de una de las cuarterías que se encuentran a un lado de los centros de diversión nocturnos y que reconoció que el sujeto es su cliente Vip, y reconoció que si le tomo el dinero pero que presuntamente habían quedado en un acuerdo a cambio de saciarlo con sus caricias y “amor”.

Al ver el quejoso en la bronca legal que se iba a meter si denunciaba por oficio a la dama del tacón dorado, mejor decidió que la bronca ahí quedara pero a condición que le regresara la “lana” que se había clavado por lo que la dama acepto pero que tenía que ir con una persona para que se los prestara y que de esa manera llegaran a un arreglo feliz.

Finalmente ante el Juez Calificador de turno, Hugo Ramírez Sierra, ambos llegaron al convenio establecido verbalmente y todos quedaron felices y contentos, menos los recaudadores de impuestos de las celdas de la Policía Estatal, ya que ningún de los dos quedaría encerrado y por ende no pagarían ninguna multa administrativa solo quedo en mero “choneo”.