En un país como el nuestro, donde el más estúpido pretexto es utilizado en casi todos los problemas y que reza: “es que así somos loe mexicanos”, resulta interesante ver que se hace algo para procurar evitar la discriminación de cualquier circulo social que tenga representación en la ciudadanía.
Resulta muy natural el hecho de que a la mujer se le vea aún como un objeto de deseo, un objeto decorativo y no como lo que es: un verdadero y completo ser humano capaz de cualquier cosa, dependiendo de sus limitaciones físicas biológicas, pero con la capacidad para crear, hacer y manipular lo que tenga enfrente.
Y no solamente eso, sino que también a los niños, adultos mayores, jóvenes, personas con discapacidad y otros grupos llamados “vulnerables”, a los que se deben otorgar las mismas oportunidades de protagonismo, desarrollo y gobierno.
Y en ese sentido, el Congreso de Tamaulipas ha aprobado mejoras en las leyes competentes para que haya menos discriminación en la entidad, tratando de salvar los requisitos que grupos marginales exponen e imponen a otros grupos, con la idea de que les sea difícil –si no, imposible- alcanzar esos estados laborales, jurídicos, sociales o de cualquier índole.
En ese sentido, el diputado Ricardo Rodríguez se pronunció recientemente, en aras de lograr que todos seamos medidos con la misma vara, sin distingo social alguno, bajo el argumento de que todos podemos desarrollar capacidades en cualquier ámbito, sin caer en un fatal paternalismo que pretenda dar más de lo que se puede a quienes han sido marginados.
¿A qué nos referimos? a que existen personas marginadas por cuestiones de movilidad y que se favorecen bajo un ilógico argumento de que, por no poder llegar se les tiene que hacer alcanzar todo, y no es la idea sentir que somos su apoyo o sustituto, sino que tienen ellos las mismas facilidades y oportunidades que los demás.
Dentro de las limitantes posibles, es muy humano darles todo tipo de beneficios, oportunidades y requisitos que cualquier persona.
Y para ello, el presidente del Congreso Ramiro Ramos Salinas también hace hincapié en que debemos ser incluyentes y ofrecer esas oportunidades que muchos no entregan porque piensan que alguien con una discapacidad de cualquier tipo no es capaz de responder a los aspectos profesionales exigidos.
Es importante destacar que el diputado Heriberto Ruiz Tijerina hizo notar que es básico sensibilizar a los servidores públicos para que entiendan este aspecto, por l que propone en su iniciativa dar cursos y lograr que entiendan todos los que viven del erario público, que somos los tamaulipecos iguales en todos sentidos, y todo mundo merece la misma oportunidad, independientemente de su origen o clase social actual.
Ramiro Ramos Salinas, presidente del Congreso tamaulipeco refiere que este tipo de acciones resultan fundamentales para que podamos contar con una sociedad más justa e igualitaria, que no tengamos esos problemas que marginan a ciertos grupos sociales, y que demos la misma oportunidad a quien considere justo luchar por ella, insistimos, sin caer en el paternalismo que tanto daño ha hecho a México.
Este tipo de acciones que lleva a cabo el Congreso de Tamaulipas deberán tener el eco necesario en la sociedad y autoridades del Ejecutivo, a fin de poder contar con mecanismos más justos y equitativos, que permitan que todos nos incorporemos a la política de desarrollo que debe ofrecer la autoridad, dirigir y nosotros acompañar con acciones y otras cosas, que nos permitan contar con un Estado que incluye a todo tamaulipeco, sin distingo alguno.
El Congreso deberá procurar la observación de este cambio tan importante, y pugnar porque todos los apoyemos, porque seamos capaces de dar a este grupo social su carácter ciudadano, sin marginarlo más en ninguna instancia posible.