Una mejor educación

Ni duda cabe que el candidato del PRI a la gubernatura Baltazar Hinojosa Ochoa conoce el área de educación, donde fue titular ya, y estableció una serie de medidas que hoy en día siguen siendo trascendentes. Durante sus actos de campaña ha repetido que se deberá enfocar a mejorar este rubro social tan importante, aunado a otros satisfactores que al sociedad quiere ver reflejados en verdaderas acciones de gobierno.
Cierto, es una elección difícil, y dicho sea con toda honestidad, nadie puede afirmar nada en base a las encuestas que se publican a diario, ya que de la misma manera vemos al candidato del PRI con una ventaja abismal, que al del PASN, MC, PT o cualquier otro, es decir, hay una diversidad de opiniones y resultados que no nos permiten afirmar que tal o cual persona tiene asegurada la victoria al día de hoy.
Pero la educación…
En este sentido, el candidato Baltazar ha ofrecido una preparatoria obligatoria para todos y seguramente habrá alguna intención para que todos estudiemos en la universidad, buscando abrir más espacios para tal efecto.
Hay que entender que para lograr lo anterior se requiere el concurso de varios puntos que se deben atender, como son, principalmente, los económicos y de recursos humanos calificados.
No podemos pensar en una educación de calidad cuando sigue habiendo en las centrales sindicales magisteriales un grupo de vividores, holgazanes y tramposos que cobran tres o cuatro plazas en un acto deshonesto y falto de solidaridad: mientras miles de nuestros jóvenes no tienen un empleo seguro, estos vividores tienen tres, cuatro o cinco salarios por herencias de un sistema corrupto, del que Elba Esther Gordillo es la más fiel representante, al igual que Rafael Méndez y los que hoy usufructúan este botín, al puro estilo de Alí Babá, pero con la diferencia que el del cuento tenía 40 cómplices, y éstos, los dirigentes sindicales tienen más secretarios y colaboradores, es decir, más de 40 bandidos.
En ese sentido, deseamos que cuando se alcance la victoria electoral se pueda poner en la calle a estos vividores, tanto del SNTE como de la CNTE y sindicatos afines, centrales y grupúsculos que solamente tienen una función social: jorobar a la juventud.
No necesitamos que todos estudien preparatoria o la universidad: una sociedad requiere de peones, barrenderos, plomeros, carpinteros, técnicos, enfermeros, nutriólogos, ingenieros, abogados, comunicólogos y así, podemos irnos, una a una, con todas las profesiones y niveles existentes.
De todo tiene que haber, y no se trata de dar estudio universitario a quien ha demostrado a lo largo del tiempo no tener capacidad para entenderlo y asimilarlo.
Entendamos, aunque sea fuerte y seco: no todos podemos ser licenciados en algo, maestros o doctores. Los grados académicos no están pensados para todos, sino para quien tiene la vocación profesional determinada, investigadora o formadora de recursos.
Y Baltazar tiene un proyecto muy interesante que, sería altamente saludable que se nutriera con la opinión de la sociedad tamaulipeca: que le digamos qué sentimos en todos niveles, qué queremos, qué buscamoéy quçe estamos dispuestos a hacer para mejorar.
Hay profesores en la Universidad, por citar algún ejemplo, que tienen plaza de tiempo completo cuando no conocen lo que es una reunión de academia o un pupitre, y además, tienen a todos sus familiares cobrando como funcionarios y como maestros, es decir, doble sueldo, y aún así se dan baños de pureza.
Y en la SEP, abundan los “multiplaza”, que en definitiva, deben desaparecer, para que existan espacios laborales que demos y ofrezcamos a nuestros hijos y los que vienen detrás de nosotros.
Es un acto de justicia, nada más.