Destacan en el Imss importancia de dejar de fumar

0

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Aunque el “Día Mundial Sin Tabaco” se celebra cada 31 de mayo, en el Instituto Mexicano del Seguro Social en Nuevo Laredo, se advierte sobre la importancia de prevenir y combatir al tabaquismo, adicción que se presenta desde la adolescencia y que provoca daños irreversibles en la salud de quienes la padecen.

De ello habló el director del Hospital General de ese instituto, Alejandro Soto Villa, quien explicó que el hábito de fumar perjudica a casi todos los órganos del cuerpo, ya que este padecimiento ha sido vinculado desde la aparición de cataratas en los ojos hasta la neumonía, además de ocasionar la tercera parte de las muertes relacionadas con cualquier tipo de cáncer.

“Fumar es una adicción que provoca efectos colaterales en la salud, y está asociado con el 90 por ciento de todos los casos de cáncer pulmonar, la enfermedad que más muertes causa tanto en hombres como en mujeres”, destacó el médico.

La nicotina, el principal químico que contiene el cigarro, resulta ser diez veces más adictiva que la heroína, y provoca complicaciones en distintas partes del cuerpo., ya que el tabaco se encuentra relacionado con más de tres agentes pro-cancerígenos que aumentan el riesgo de cáncer pulmonar, de laringe, esófago, estómago y de vejiga, además de otras patologías como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) e infarto agudo al corazón.

Comentó el director del hospital del Imss, que aunque algunas personas pueden por sí mismas romper con el hábito, otras necesitan ayuda para dejar de fumar, “lo que es particularmente importante, porque dejar de fumar puede tener beneficios inmediatos a la salud, por ejemplo, a las 24 horas de haber dejado de fumar, la presión arterial y la probabilidad de un ataque al corazón disminuyen, y a largo plazo, un menor riesgo de ataque al cerebro, la probabilidad de evitar cáncer pulmonar y enfermedades coronarias”, explicó.

Los pacientes que deciden dejar el tabaquismo regularmente tienen entre 40 y 60 años de edad, y llevan en promedio más de dos décadas fumando, por lo que requieren atención integral, tanto médica como psicológica, pero, si un hombre de 35 años o menos, deja de fumar, su expectativa de vida aumenta en promedio, cinco años.