Uno de los grandes momentos que ocasionan frustración en egresados de cualquier carrera universitaria, entendiendo como tal las de tecnológicos, facultades y unidades académicas es, sin duda alguna, el referente al trámite de la titulación.
El viacrucis comienza con los miles de documentos que aún solicitan, dejando a un lado la eficiencia de autoridades educativas, específicamente, la Secretaría de Educación Pública, donde hay más embrollos que en una elección cerrada.
Es increíble que en nuestros días tarden los encargados del trámite más de seis meses en entregar la constancia oficial de nuestros estudios, con su correspondiente cédula profesional, porque se elaboran en la universidad, para luego trasladarse a gobierno donde se validan y envían a la SEP en México, donde se gestiona ante ”Profesiones” la cédula correspondiente.
Todo un viacrucis para los que requieren su comprobante legal de estudios. Nada justo y muy burocrático.
En ese sentido, en Tamaulipas se pretende que los muchachos –y no tanto- puedan obtener sus comprobantes necesarios, por lo que se aprobaron importantes reformas a la ley de Educación en Tamaulipas, misma que pretende incidir positivamente en ese sentido.
Al respecto, los diputados han establecido las características que debe tener la nueva ley, y se comprometen a que, por ley, se le entregue acuse de recibo al interesado sobre sus trámites en uno o dos días. No más.
Y algo que resulta muy positivo es que, al menos en Tamaulipas, las instituciones afiliadas al sistema educativo estatal entreguen, cuando mucho, en un lapso que no debe superar los diez días, el certificado correspondiente.
Este tipo de mecanismos son los que se deben instrumentar para bien de los miles de mexicanos que tenemos pendientes de trámites y que perdemos infinidad de horas-trabajo por culpa de mecanismos obsoletos.
Es interesante saber que en la entidad se está trabajando en ese sentido, y que las leyes correspondientes se están adecuando con la idea de tener resueltos estos inconvenientes.
Ahora esperamos que este tipo de medidas sean copiadas por los encargados de SEP, porque no se entiende que tengamos que esperar tanto tiempo. Nada lo justifica, menos, cuando todo se puede llevar a cabo en forma electrónica.
Y sinceramente, pensamos que todos esos meses pueden dejar secuelas negativas en los ciudadanos, porque habrá quien ha perdido una oportunidad escolar o laboral por no tener los comprobantes correspondientes, es decir, sus títulos.
Hay personas, y conocemos varias, que no han tenido oportunidad de juntarse con su certificado de bachillerato o secundaria, y por esa razón les es negada la entrada a instancias superiores de estudio.
Y nadie tiene por qué detener nuestro desarrollo, a menos que nosotros así lo hayamos querido.
Y aprovechando la sesión, algunos legisladores han propuesto reforzar los temas referentes a educación y medio ambiente, un tema tan especial que reviste una importancia dentro de la agenda cotidiana, porque si no nos ponemos hoy la pila, lamentaremos dentro de muy poco tiempo las consecuencias ambientales que estamos ya padeciendo y que vemos a diario con irresponsables que ni idea tienen del daño tan enorme que padecemos la mayoría ante una acción de las que no están totalmente legisladas y permiten que los enemigos del medio ambiente joroben nuestro entorno.
En ese sentido, hacemos votos porque haya, por una parte, una ley más congruente, y por otra, ciudadanos que la sepamos cumplir, agregando el que haya autoridades dispuestas a hacerla valer.