Reynosa, Tamaulipas.-Los triunfos electorales del PAN en estados que eran considerados como claves y “bastiones” para el PRI como. Tamaulipas, Veracruz, Quintana Roo y Durango, no solamente repercuten en la recomposición política que tendrán esas entidades. Amenaza con descarrilar proyectos que desde el inicio de la presidencia de Enrique Peña Nieto fueron puestos en marcha y se fueron madurando. Pero que ahora frente a un PAN crecido y que se posiciona en el país rumbo a la elección del 2018. Empieza a rondar la idea de una derrota aun mayor que haga retornar al PAN a Los Pinos frente a la actitud pasmada y pasiva de los priistas que no terminan de digerir los hechos ocurridos el pasado 5 de junio.
El tren priista salió de su ruta y hoy sin operador al frente va rumbo a un descarrilamiento ante el distanciamiento, ausentismo y actitud de pasmo que ante la derrota han asumido.
Tamaulipas puede ejemplificarlo a la perfección, apostaron todo su futuro al hecho de afianzar con el presunto aval del Centro y de paso apuntar el proyecto político de Manlio Fabio Beltrones Rivera. Caído en desgracia y que presentara su renuncia a la dirigencia nacional partidista este lunes como un acto de “contrición”.
Empero, la apuesta fue fallida, perdieron los priistas su “cabeza de playa” en la entidad y con ello hundieron el proyecto político beltronista que hasta entonces era un firme prospecto en el juego sucesorio del 2018.
Sin rumbo y naufragando en aguas turbulentas a donde el PAN los mandó a partir del 5 de junio pasado. No parece haber una articulación de acción ante el descalabro electoral estrepitoso que ha hecho que el PAN se crezca y asuma una actitud desafiante ante el proceso electoral federal de 2 años.
Una cosa es segura, el escenario político será más complicado sin manera de operar en Tamaulipas ante el arrinconamiento en que se encuentra el PRI. Solo que a ello hay que agregar un detalle crucial y que es de sobra conocido. El sentimiento arraigado entre los priistas frente al fracaso electoral. Los priistas tamaulipecos son muy rencorosos y tarde o temprano habrán de hacer pagar a quien o quienes los mandaron al sótano a donde no llega la luz.